Cada campaña de la Renta deja al descubierto algo que se repite año tras año, porque muchas personas están pagando más de lo que deberían simplemente por desconocimiento. Esto ocurre especialmente en un tramo muy concreto de edad, el de quienes nacieron entre 1960 y 1970, que en muchos casos conviven con padres mayores o con hijos en casa sin saber que eso puede traducirse en un ahorro importante.

La realidad es que Hacienda contempla deducciones y mínimos que, bien aplicados, pueden marcar una diferencia clara en el resultado final.

Las deducciones que pueden superar los 1.200 euros

Y es que, la Agencia Tributaria permite aplicar deducciones de hasta 1.200 euros por ascendiente y también hasta 1.200 euros por descendiente, siempre que se cumplan determinados requisitos. Este es el punto de partida, pero no el único.

EuropaPress 6622130 persona cumplimenta declaracion renta abril 2024 madrid espana
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A estas deducciones se suman los llamados mínimos familiares, que reducen la base imponible y, por tanto, el IRPF a pagar. En la práctica, esto puede elevar el ahorro total hasta cifras cercanas a los 1.800 euros o incluso más en algunos casos. El escenario más habitual se da cuando se convive con padres mayores de 65 años, de 75, donde el beneficio es mayor, o con hijos que no tienen ingresos suficientes.

Requisitos clave para poder aplicar el beneficio

A partir de ahí, es fundamental cumplir con las condiciones que exige Hacienda. De modo que, en el caso de los ascendientes, deben convivir con el contribuyente, tener más de 65 años o discapacidad, y no superar los 8.000 euros de ingresos anuales. En el caso de los descendientes, también deben convivir en el mismo domicilio y no tener rentas superiores a ese mismo límite, salvo situaciones específicas como discapacidad. Además, pueden sumarse otras ventajas fiscales, como deducciones por familia numerosa o por situaciones de dependencia, lo que incrementa todavía más el ahorro. Sin embargo, no todos pueden beneficiarse. Si no hay convivencia, si no se cumplen los requisitos de ingresos o si Hacienda no puede verificar la situación, la deducción no se aplica.

De este modo, lo que para muchos es una situación cotidiana como vivir con padres o hijos, puede convertirse en una ventaja fiscal relevante si se declara correctamente. Así pues, revisar estos detalles antes de presentar la Renta puede marcar la diferencia entre pagar o recibir una devolución significativa. Porque en este caso, el ahorro no depende de ingresos extraordinarios, sino de aplicar bien lo que ya contempla la normativa.