El autoconsumo solar no solo reduce la factura de luz, en muchos municipios, instalar placas solares puede suponer un importante ahorro en impuestos. Concretamente, los propietarios pueden acceder a bonificaciones de hasta el 50% en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) durante varios años, según la ordenanza fiscal de cada ayuntamiento. Esta medida busca incentivar el uso de energías limpias y premiar a quienes apuestan por sistemas sostenibles en sus viviendas.
En ciudades como Madrid, por ejemplo, la bonificación alcanza el 50% durante cinco años, un ahorro considerable en viviendas de alto valor catastral. En otros municipios, los porcentajes suelen moverse entre el 30% y el 50%, y la duración puede variar entre tres y cinco años. Esta posibilidad está respaldada por la normativa estatal, que permite a los ayuntamientos regular descuentos de hasta la mitad en la cuota íntegra del IBI para instalaciones solares.
¿Quién puede beneficiarse de la bonificación del IBI?
La clave es ser propietario de una vivienda y realizar una instalación homologada de aprovechamiento solar. Esto incluye tanto placas fotovoltaicas, que generan electricidad, como sistemas solares térmicos, que producen agua caliente. Además, la instalación debe estar correctamente registrada y cumplir con los requisitos de cada municipio para que el descuento sea válido.

Para los vecinos de Madrid, la ventaja es clara: un 50% de reducción durante cinco años puede suponer un ahorro de cientos o incluso miles de euros en función del valor catastral de la vivienda. En otras ciudades, aunque los porcentajes sean menores, la bonificación sigue siendo un incentivo económico importante, especialmente para quienes ya contemplaban la inversión en energía solar.
Cómo solicitar la bonificación y qué tener en cuenta
Normalmente, la solicitud se presenta directamente en el ayuntamiento o a través de su sede electrónica. Es necesario aportar documentación que acredite la instalación: certificado técnico de la empresa instaladora, registro del sistema y, en algunos casos, comprobante de pago. Cada consistorio tiene sus propios plazos y formularios, por lo que conviene informarse antes de iniciar el trámite.
En definitiva, instalar placas solares no solo es una decisión ecológica, sino también económica. Quienes aprovechen esta oportunidad podrán reducir significativamente el coste de su IBI durante varios años, incentivando al mismo tiempo el autoconsumo y la sostenibilidad en sus hogares. Una inversión que devuelve beneficios en ahorro, energía y futuro.