Convertirse en maquinista de AVE se ha consolidado como una de las salidas profesionales mejor pagadas sin necesidad de una carrera universitaria. Eso sí, el acceso no es barato. Para llegar a la cabina de un tren de alta velocidad, el primer paso es invertir alrededor de 20.000 a 23.000 euros en un curso específico tras finalizar el Bachillerato. Una apuesta económica elevada, pero que muchos consideran rentable viendo los sueldos finales del puesto.

Tras el Bachillerato, el aspirante debe matricularse en un curso homologado de maquinista ferroviario, similar en concepto a sacarse el carné de conducir, pero con una exigencia técnica y de responsabilidad mucho mayor. La formación incluye teoría, normativa de seguridad, conocimiento del material rodante y muchas horas de prácticas. Una vez superado, se puede optar a procesos de selección de operadores como Renfe u otras compañías privadas.

Un sueldo que supera los 60.000 euros brutos al año

Un maquinista de AVE puede alcanzar más de 60.000 euros brutos anuales, especialmente tras acumular experiencia y realizar servicios de larga distancia o alta velocidad. A ese salario base se le pueden sumar complementos por turnos, nocturnidad, festivos o kilómetros recorridos, lo que eleva aún más la cifra final.

EuropaPress 411830 viaje inaugural ave barcelona
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Esto sitúa a los maquinistas entre los trabajadores mejor pagados del sector público y privado del transporte en España. Y es precisamente esa relación entre inversión inicial y salario posterior lo que hace que cada año aumente el interés por esta profesión. En términos prácticos, muchos recuperan el coste del curso en menos de un año de trabajo, algo poco habitual en otras formaciones. El proceso de selección es exigente y no todos los titulados acaban trabajando de inmediato. Las empresas valoran aspectos como la disponibilidad geográfica, la adaptación a turnos rotativos y la capacidad para asumir una enorme responsabilidad.

Una profesión muy bien pagada, pero exigente

Ser maquinista no es un trabajo cómodo en el sentido tradicional. Las jornadas pueden incluir madrugadas, fines de semana y festivos. La concentración debe ser máxima durante horas y el margen de error es inexistente. Aun así, para muchos jóvenes y no tan jóvenes, se ha convertido en una alternativa real a la universidad. Frente a carreras largas y salarios inciertos, el oficio de maquinista de AVE ofrece estabilidad, buen sueldo y una salida profesional clara.

La realidad es que, en el mercado laboral actual, pocas opciones permiten transformar 20.000 euros de inversión en más de 60.000 euros anuales con tanta rapidez. Y por eso, cada vez más personas miran a las vías del tren como su próximo destino profesional.