La Seguridad Social ha comenzado a aplicar un criterio que beneficia de forma muy notable a miles de trabajadores que fueron padres de cara a que puedan sumar hasta tres años adicionales de cotización a efectos de jubilación como compensación por haber tenido un hijo. Este reconocimiento tiene como objetivo compensar los periodos en los que la crianza de hijos redujo la actividad laboral o provocó interrupciones en la carrera profesional. Algo que a mucha gente le ha costado reducciones en su cuantía de pensión.

La medida supone un ajuste muy importante en el cálculo de la vida laboral, ya que esos años adicionales computan como cotización efectiva. En un sistema donde cada mes trabajado influye en la cuantía final de la pensión, este reconocimiento puede marcar una diferencia importante en el momento de acceder a la jubilación completa o parcial, ya que hay veces en las que va de un año o de pocos meses.

Quién puede beneficiarse del reconocimiento

El criterio se aplica a quienes acrediten haber tenido hijos menores a cargo y puedan demostrar que la crianza tuvo un impacto real en su trayectoria laboral. La Seguridad Social reconoce un año extra de cotización por cada hijo, con un máximo de tres años en total como compensación por la crianza de cada uno y su impacto en la vida laboral del interesado.

Un jubilado en una cafetería. Jeff Sheldon / Unsplash

Este complemento no está limitado únicamente a las madres. Tras diversas sentencias y cambios de criterio administrativo, también los padres pueden beneficiarse de ello. Eso sí, siempre que prueben que su carrera profesional se vio afectada por el cuidado de los hijos. Es decir, no se concede de forma automática por el simple hecho de haber sido progenitor, sino que debe acreditarse el perjuicio laboral por estar con los hijos.

Cómo influye en la jubilación

Los años reconocidos cuentan como si hubieran sido cotizados de manera efectiva. Esto puede permitir adelantar la edad de jubilación en determinados supuestos, completar lagunas de cotización o evitar penalizaciones derivadas de carreras laborales interrumpidas. Además, al aumentar el periodo computable, puede contribuir a mejorar la base reguladora y, por tanto, la cuantía final de la pensión.

La Seguridad Social está revisando expedientes tanto en nuevas solicitudes de jubilación como en revisiones instadas por los propios interesados. El motivo de esta aplicación más amplia responde a la consolidación de criterios judiciales que han reforzado el principio de igualdad, permitiendo que tanto madres como padres puedan acceder a este beneficio si acreditan el impacto de la crianza en su vida laboral.