La Seguridad Social ha aclarado que la jubilación anticipada en España es posible, pero no está al alcance de cualquiera. No basta con querer dejar de trabajar antes, ya que hay dos condiciones básicas que deben cumplirse sí o sí. Sin ellas, no hay opción de adelantar la retirada.

Y es que todo el sistema gira en torno a dos pilares fundamentales como la edad mínima exigida y los años cotizados. A partir de ahí, se construyen el resto de condiciones, como las penalizaciones o los distintos tipos de jubilación.

La edad mínima marca el primer filtro

El primer requisito es la edad, que varía según el tipo de jubilación anticipada. En la modalidad voluntaria, se puede adelantar hasta dos años respecto a la edad legal. En 2026, esto significa poder retirarse a los 63 años si se han cotizado al menos 38 años y 3 meses, o a los 64 años y 10 meses si no se alcanza esa cifra.

Un jubilado residente en el extranjero. Foto Simon Hurry Unsplash

En cambio, si la jubilación es involuntaria, por ejemplo, tras un despido, el margen se amplía hasta cuatro años. En ese caso, se podrá acceder a los 61 años con una cotización larga o a los 62 años y 10 meses si es menor.

Los años cotizados, el segundo pilar

El otro requisito imprescindible es el tiempo trabajado y cotizado. Para la jubilación anticipada voluntaria, la ley exige un mínimo de 35 años cotizados, con al menos dos dentro de los últimos 15 años previos a la solicitud. En la modalidad involuntaria, el mínimo baja a 33 años, pero sigue siendo una cifra elevada. La realidad es que este sistema está diseñado para quienes han tenido trayectorias laborales largas y continuadas.

Para calcular cuánto puedes adelantar tu jubilación, es clave conocer la edad legal ordinaria. En 2026 es de 65 años para quienes hayan cotizado al menos 38 años y 3 meses. Si no se alcanza ese nivel, la edad sube hasta los 66 años y 10 meses. Este dato determina el margen real de adelanto y condiciona todas las opciones disponibles.

Más allá de cumplir los requisitos, hay un factor determinante, como el impacto económico. Jubilarse antes implica asumir recortes en la pensión mediante coeficientes reductores. De este modo, cuanto antes te jubiles, menor será la cuantía mensual que recibirás. Es una decisión que debe valorarse con cuidado. Así pues, la Seguridad Social lo deja claro, ya que sí, puedes jubilarte antes, pero solo si cumples edad y cotización. Y aun cumpliéndolos, el coste económico puede ser importante.