La Seguridad Social confirma que en agosto miles de jubilados dejan de cobrar la pensión y vuelven a trabajar

Miles de jubilados tendrán una nueva vía para volver al mercado laboral a partir del 28 de agosto de 2026. La reforma de la jubilación flexible permitirá compatibilizar parte de la pensión con un salario o con ingresos derivados de una actividad profesional. Por tanto, no se trata de que la Seguridad Social retire automáticamente la pensión, sino de una fórmula pensada para quienes quieran seguir trabajando después de jubilarse.

Y es que cada vez más pensionistas buscan completar sus ingresos, mantenerse activos o aprovechar oportunidades laborales puntuales. Con esta reforma, el Gobierno quiere ampliar las opciones de compatibilidad entre pensión y trabajo, especialmente para quienes no desean abandonar del todo la actividad profesional tras llegar a la edad de jubilación.

La jubilación flexible amplía sus posibilidades

La principal novedad afecta a los jubilados por cuenta ajena. Podrán volver a trabajar con una jornada parcial de entre el 33% y el 80% de la jornada habitual. Esto significa que el pensionista no cobrará necesariamente el 100% de la pensión mientras trabaja, pero sí podrá combinar una parte de la prestación con un sueldo.

Imagen de un jubilado en un parque | Europa Press
Imagen de un jubilado en un parque | Europa Press

La medida busca hacer más flexible la salida del mercado laboral. Hasta ahora, muchos jubilados veían muy limitada la posibilidad de reincorporarse a un empleo sin perder derechos económicos. Con el nuevo sistema, se abre la puerta a una transición menos brusca entre trabajar y retirarse por completo. Además, habrá incentivos para quienes demoren su reincorporación. Si el pensionista espera al menos seis meses desde la jubilación antes de volver a trabajar, podrá acceder a un porcentaje adicional de pensión que puede llegar hasta el 25%, según las condiciones que se apliquen en cada caso.

Los autónomos también entran en el sistema

Otra de las novedades importantes afecta a los trabajadores por cuenta propia. Los autónomos podrán compatibilizar la jubilación con una actividad empresarial y cobrar el 25% de la pensión. Es un cambio relevante para quienes quieren mantener un pequeño negocio, asesorar, facturar servicios o continuar parcialmente vinculados a su actividad. Eso sí, habrá condiciones. Una de las más importantes es que los autónomos que quieran acogerse a esta opción no deben haber estado dados de alta en ese régimen durante los tres años previos a su jubilación. Por eso conviene revisar bien los requisitos antes de tomar una decisión.

Así pues, desde agosto miles de jubilados podrán volver a trabajar sin renunciar por completo a su pensión. La clave está en entender que no es una pérdida automática del cobro, sino una compatibilidad regulada. Quien se acoja a esta modalidad podrá sumar ingresos, pero deberá hacerlo dentro de los límites y porcentajes marcados por la Seguridad Social.