La Seguridad Social ha confirmado un cambio clave que afectará a millones de trabajadores, ya que en 2027 se fija definitivamente la edad mínima de jubilación tras años de transición. No habrá más ajustes progresivos, sino un sistema claro con dos edades posibles según la cotización acumulada.

Y es que 2027 marca el final del calendario iniciado en 2013. A partir de ese momento, el sistema queda estabilizado y la edad de retiro dependerá directamente de los años que cada trabajador haya cotizado a lo largo de su vida laboral.

Dos edades según la carrera laboral

La norma es sencilla, pero determinante. Podrás jubilarte a los 65 años si has cotizado al menos 38 años y 6 meses. En cambio, si no alcanzas ese umbral, la edad ordinaria sube hasta los 67 años.

Un jubilado en una cafetería. Jeff Sheldon / Unsplash

De este modo, la diferencia de dos años no depende de la edad, sino del historial de cotización. La realidad es que el sistema premia las carreras laborales largas, permitiendo retirarse antes a quienes han contribuido más tiempo. Además, este cambio supone un endurecimiento respecto a 2026. Ese año, bastaba con 38 años y 3 meses cotizados para jubilarse a los 65. En 2027, el requisito sube hasta los 38 años y 6 meses.

Qué pasa con la jubilación anticipada

Este ajuste también afecta directamente a quienes quieran jubilarse antes de tiempo. Y es que la edad anticipada se calcula siempre en función de la edad ordinaria. En la jubilación anticipada voluntaria, se podrá adelantar hasta dos años. Esto significa que podrás retirarte a los 63 años si tu edad ordinaria es 65, o a los 65 si tu edad ordinaria es 67. En el caso de la jubilación anticipada involuntaria, el adelanto puede ser de hasta cuatro años. De este modo, podrías jubilarte desde los 61 años si te corresponden los 65, o desde los 63 si tu referencia es 67.

2027 es el punto final de una reforma diseñada para adaptar el sistema de pensiones al envejecimiento de la población y a la sostenibilidad financiera. A partir de ese momento, la edad ordinaria queda fijada en 67 años, salvo para quienes superen el umbral de cotización establecido. No habrá más incrementos progresivos. Así pues, la Seguridad Social lo deja claro: jubilarse antes o después dependerá de cuánto hayas cotizado. Y ese detalle marcará una diferencia clave en el momento de retirarte.