Los hogares de Catalunya tienen este viernes una recomendación clara frente al calor como cerrar ventanas y bajar persianas a partir de media mañana, especialmente desde las 11. La medida puede parecer sencilla, pero es una de las más eficaces para evitar que la vivienda se convierta en un horno durante las horas centrales del día. El problema no es solo la temperatura exterior, sino el efecto directo del sol sobre cristales, paredes y habitaciones.
Cuando el sol entra por una ventana, la casa empieza a acumular calor mucho antes de que llegue el pico térmico. Por eso esperar hasta las tres o cuatro de la tarde suele ser tarde. A esa hora, el calor ya ha entrado, los muebles han absorbido temperatura y el aire interior se vuelve más difícil de refrescar. Cerrar pronto es una forma de prevenir, no de reaccionar.
El sol calienta más de lo que parece
La clave está en cortar la radiación solar antes de que golpee directamente el interior. Persianas bajadas, cortinas cerradas y ventanas protegidas ayudan a crear una barrera. No se trata de vivir a oscuras todo el día, sino de proteger las estancias más expuestas, sobre todo las orientadas al sur y al oeste.
En Catalunya, donde muchas viviendas no están preparadas para episodios de calor tan persistentes, este gesto puede marcar varios grados de diferencia. Una sala de estar con sol directo durante horas se calienta mucho más que una habitación cerrada a tiempo. Y esa diferencia se nota por la tarde y también por la noche.
Ventilar, pero a la hora correcta
La recomendación no significa no abrir nunca. Lo ideal es ventilar a primera hora de la mañana, cuando el aire todavía es más fresco, y volver a abrir por la noche si la temperatura exterior baja. El error habitual es dejar ventanas abiertas durante el día pensando que así “corre el aire”. Si fuera hace más calor que dentro, lo único que entra es aire caliente.
También conviene evitar fuentes internas de calor. Usar horno, cocinar durante mucho tiempo, encender demasiados electrodomésticos o dejar luces innecesarias puede empeorar la sensación térmica. En días de calor intenso, cada pequeño foco cuenta. El aviso para los hogares catalanes es sencillo: a partir de las 11, la prioridad debe ser cerrar, sombrear y conservar el fresco acumulado durante la mañana. No sustituye al aire acondicionado ni a la hidratación, pero ayuda a reducir el calor interior y a pasar mejor las horas más duras del viernes.
