En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y riesgos tecnológicos, distintas instituciones financieras están recomendando a la población mantener pequeñas reservas de dinero en efectivo en casa. La idea no responde a una alarma inmediata, sino a una medida preventiva para garantizar que los ciudadanos puedan seguir realizando pagos si se producen interrupciones en los sistemas digitales.
El aviso no llega solo desde Europa central. El Banco Central Europeo ha insistido en la importancia de conservar efectivo para cubrir gastos básicos durante varios días. En paralelo, el Riksbank ha ido un paso más allá y ha recomendado expresamente a sus ciudadanos guardar dinero en metálico en sus hogares.
Tener efectivo en casa y dos tarjetas
Las autoridades suecas explican que el alto grado de digitalización del país, donde la mayoría de pagos se realizan con tarjeta o móvil, puede generar vulnerabilidades si los sistemas fallan temporalmente. Según el banco central sueco, disponer de efectivo permite seguir comprando productos esenciales si se produce una caída de los sistemas electrónicos, un fallo en las redes de pago o una situación de crisis.

Además, la recomendación incluye otra medida práctica como tener al menos dos tarjetas bancarias de redes distintas, por ejemplo Visa y Mastercard, para garantizar que se pueda pagar con una de ellas si la otra sufre interrupciones. Este tipo de precauciones, según el Riksbank, ayudan a mejorar la capacidad de la población para seguir realizando pagos incluso en escenarios de crisis o emergencias.
Cuánto dinero recomiendan guardar
Las autoridades suecas han fijado una referencia clara con unas 1.000 coronas suecas por adulto, lo que equivale aproximadamente a 90 o 100 euros. El objetivo de esta cantidad es cubrir una semana de compras esenciales en caso de que los sistemas digitales no funcionen temporalmente. En informes similares, varios países europeos han sugerido cifras parecidas. Algunas recomendaciones sitúan la cantidad entre 70 y 100 euros por persona del hogar para poder afrontar gastos básicos durante varios días.
También se aconseja que el dinero esté repartido en billetes pequeños, como los de 10, 20 o 50 euros, ya que en situaciones excepcionales podría ser difícil encontrar cambio. Así pues, las instituciones subrayan que se trata únicamente de una recomendación preventiva para mejorar la preparación ante posibles interrupciones del sistema de pagos, algo que en un mundo cada vez más digital cobra cada vez más importancia.