La Masia Freixa de Terrassa, una de las joyas más representativas del modernismo catalán, ha iniciado una nueva etapa después de una profunda rehabilitación que permitirá a los visitantes descubrir espacios hasta ahora inaccesibles. El edificio, obra del arquitecto Lluís Muncunill, reabre sus puertas convertido en un equipamiento museístico de referencia. Y no lo hará de cualquier manera, sino con un nuevo itinerario que incluye, por primera vez, el acceso a la torre mirador, a la escalera de caracol y a las antiguas dependencias del servicio.
Los diferentes espacios de la Masia Freixa de Terrassa
La planta baja de la Masia Freixa de Terrassa se podrá visitar libremente y de manera gratuita. Mientras que las visitas a los espacios más singulares se harán con reserva previa y en grupos reducidos para garantizar la conservación del patrimonio. Durante los meses de julio y agosto, estas visitas guiadas se ofrecerán de martes a viernes.
El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, ha destacado que esta reapertura es "el primer paso" de una nueva etapa para uno de los grandes símbolos de la ciudad. También ha anunciado que el consistorio prepara una gran inauguración ciudadana prevista para principios de octubre para celebrar la recuperación de un edificio que forma parte de la historia y la identidad de Terrassa.
Inicialmente concebida como una fábrica dedicada al trabajo de la alpaca, la Masia Freixa se transformó rápidamente en una residencia burguesa. Ahora, después de una inversión de 1,8 millones de euros financiada con fondos europeos Next Generation EU, el edificio se incorpora oficialmente a la red del Museu de Terrassa, que pasa a contar con seis equipamientos patrimoniales.
Los beneficios de la rehabilitación de la Masia Freixa
La rehabilitación ha permitido solucionar problemas estructurales, mejorar la accesibilidad, renovar las instalaciones y adaptar el espacio a los nuevos usos museísticos. Entre las actuaciones más destacadas se encuentran la restauración de las carpinterías, los pavimentos y las cubiertas. Así como la recuperación de la torre mirador y de la antigua sala del depósito.
Además, los visitantes podrán descubrir elementos constructivos que hasta ahora permanecían ocultos, como el sistema de doble cubierta y las características bóvedas atirantadas de la planta superior. También se ha dejado visible un singular elemento metálico que conecta la fachada con la nave original. Una pieza que ayuda a entender las diferentes fases constructivas del edificio.
La nueva museografía incorpora dos salas inmersivas dedicadas al modernismo industrial de Terrassa y a la arquitectura organicista de Lluís Muncunill, con recursos tecnológicos que permiten profundizar en la historia de la masía y de su entorno.
Las puertas del monumento de Terrassa ya están abiertas
El proyecto también prevé la recuperación del mobiliario original de la familia Freixa, con el objetivo de recrear el ambiente de una residencia burguesa de principios del siglo XX. De esta manera, la Masia Freixa no solo recupera su esplendor arquitectónico, sino que se consolida como un nuevo espacio cultural y turístico destinado a acercar el patrimonio modernista a toda la ciudadanía.
Las puertas del monumento ya están abiertas con entrada gratuita para los residentes de Terrassa hasta junio de 2027. Mientras que los visitantes de fuera del municipio también podrán acceder sin coste hasta que se aprueben las nuevas tarifas municipales.
