Tal día como hoy del año 2021, hace cinco años, en Madrid (España), moría prematuramente el actor catalán Jordi Rebellón López, que en el transcurso de su vida había desarrollado una larga carrera profesional de treinta y tres años, pero que había adquirido una gran popularidad a última hora al interpretar los papeles de personajes principales como el doctor Vilches, en la serie Hospital Central; el de Luis Ardanza, en la serie Amar es para siempre; el de Fernando Luján, en la serie Mercado Central, o el de Matías Carmona, en la serie Astrapace. Solo entre estas cuatro series rodaría casi 400 episodios. Rebellón murió a los 57 años por culpa de un ictus.
Jordi Rebellón había nacido en 1957 en Barcelona y se había criado en la antigua villa de Sant Andreu de Palomar, con la que se sentía muy vinculado e identificado. Durante las décadas de 1960 y 1970, fue jugador de fútbol de las categorías infantil y juvenil de la Unió Esportiva Sant Andreu y en 1975 estuvo a punto de fichar por la Unió Esportiva Gramenet (que en aquel momento jugaba en Tercera División), pero no concretó esa opción porque no le permitía compaginar dicha actividad con los ensayos de teatro amateur. En el plano personal, era seguidor del FC Barcelona, por decisión personal, y del Athletic Club de Bilbao, por tradición familiar (su padre era vasco).
A los 31 años (1988), después de formarse en la Escola d'Actors de Barcelona, daría el salto definitivo al mundo de la interpretación. Desde entonces hasta su muerte, trabajó en dieciséis películas (diez largometrajes y ocho cortometrajes), en ocho obras de teatro y en catorce programas y series de televisión, que totalizaban más de 500 episodios. La mayor parte de esta producción la interpretó en Madrid, aunque en varias entrevistas a medios había manifestado que su deseo habría sido poder trabajar en su país y en catalán. Durante el procés independentista catalán, fue de los escasos actores radicados en Madrid (catalanes o españoles) que defendieron el derecho a decidir del pueblo de Catalunya.