La exposición pública de la familia de Lamine Yamal ha crecido al mismo ritmo que la carrera del futbolista. Con millones de personas siguiendo cada paso del joven, cualquier aparición de su entorno genera atención inmediata, especialmente en redes sociales. En ese contexto, la psicóloga Leticia Martín Enjuto ha analizado la presencia digital de la madre del jugador y ha puesto el foco en una cuestión clave: cómo mantener una identidad propia cuando la notoriedad familiar nace del éxito de un hijo.
La experta considera que no existe ningún problema en aprovechar esa visibilidad para impulsar proyectos personales o compartir aspectos de la vida cotidiana. “Como psicóloga, considero que no hay nada problemático en que una madre aproveche esa visibilidad para desarrollar proyectos propios o compartir parte de su vida”, explica. La cuestión, según señala, está en que esa exposición no termine convirtiéndose en la única forma de reconocimiento personal.
Tener visibilidad no implica perder una identidad propia
Cuando una persona pasa a ser conocida principalmente por su vínculo con alguien famoso, puede aparecer el riesgo de que todo lo que haga sea interpretado únicamente desde esa relación. En el caso de la madre de Lamine, la notoriedad inicial procede inevitablemente del enorme impacto mediático de su hijo, pero eso no significa que deba renunciar a construir un espacio propio.
Martín Enjuto insiste precisamente en esa diferencia. “Lo verdaderamente importante es que esa exposición responda a una identidad personal y no quede completamente definida por la notoriedad de su hijo”. El mensaje no cuestiona que utilice las redes sociales, sino que pone el énfasis en la autonomía y en la capacidad de desarrollar intereses, proyectos y una imagen que no dependan exclusivamente del futbolista.
La fama de un hijo transforma a toda la familia
El éxito de Lamine ha convertido a su familia en objeto de atención pública, aunque ninguno de sus miembros haya elegido inicialmente esa exposición. Las redes amplifican todavía más ese fenómeno, porque permiten transformar una notoriedad indirecta en una presencia pública propia. Desde una perspectiva psicológica, la clave está en encontrar equilibrio. Aprovechar las oportunidades que llegan por esa visibilidad puede ser perfectamente compatible con mantener límites personales y una vida independiente.
La reflexión de Martín Enjuto va, por tanto, más allá del caso concreto. Cuando la fama aparece dentro de una familia, resulta fácil que los roles personales queden absorbidos por la figura más conocida. Mantener proyectos, intereses y decisiones propias permite evitarlo. La notoriedad de Lamine puede abrir puertas, pero la identidad de su madre, como recuerda la psicóloga, necesita construirse también al margen de él.
