La bajada del Euríbor vuelve a situarse en el centro de atención de miles de hogares con hipoteca variable. Aunque muchos oyen que el índice de referencia está descendiendo, no siempre saben cómo convertir esa tendencia en un ahorro en su bolsillo. Y es que el Euríbor no solo influye en la cuota mensual, sino que puede marcar una diferencia muy relevante en el total de intereses que se pagan al banco a lo largo de una hipoteca.

La realidad es que, bien utilizado, el actual contexto abre una oportunidad para reducir gastos y aliviar la economía familiar. Desde ajustes automáticos en la cuota hasta decisiones financieras más estratégicas, los expertos coinciden en que este escenario permite pagar menos intereses si se toman las decisiones adecuadas en el momento oportuno.

La revisión de la hipoteca ya reduce automáticamente la cuota

En las hipotecas variables, el tipo de interés se revisa cada seis o doce meses. Cuando el Euríbor baja, esa reducción se aplica de forma automática, disminuye el interés, baja la cuota mensual y se pagan menos intereses durante el año siguiente. No es necesario realizar ningún trámite adicional, ya que el banco está obligado a aplicar el nuevo índice en el cáluclo de los intereses.

Firma de una hipoteca variable. EP
Firma de una hipoteca variable. EP

Un ejemplo sencillo ayuda a entenderlo. Una hipoteca referenciada a Euríbor + 1% que pasa de un Euríbor del 3% al 2% ve cómo su interés baja del 4% al 3%. Dependiendo del capital pendiente, ese ajuste puede suponer un ahorro mensual de entre 40 y 120 euros, lo que se traduce en varios cientos de euros al año.

Amortizar o cambiar de banco: cómo maximizar el ahorro

Más allá de la revisión automática, existe una opción menos conocida pero muy efectiva como amortizar capital cuando el Euríbor está bajo. En este contexto, una mayor parte de la cuota se destina a devolver dinero prestado y no a pagar intereses. Si se realiza una amortización anticipada, el impacto en los intereses futuros es muy significativo. Otra alternativa es la subrogación hipotecaria, es decir, cambiar la hipoteca a otro banco. Cuando el Euríbor baja, las entidades suelen ofrecer diferenciales más competitivos y mejores condiciones para captar clientes. Esto permite reducir la cuota, pagar menos intereses totales o incluso acortar el plazo del préstamo.

En definitiva, la bajada del Euríbor no es solo una buena noticia a corto plazo. Para quienes saben cómo aprovecharla, puede convertirse en una herramienta clave para ahorrar miles de euros, reducir años de hipoteca y mejorar de forma notable la estabilidad financiera del hogar.