Pedro Catalán trabajó 47 años consecutivos, empezó siendo menor de edad, encadenó décadas de cotización sin apenas interrupciones y, aun así, hoy ve cómo su pensión se reduce un 9,75%. Así es como lo relata: “Trabajé 47 años consecutivos, comencé siendo menor y me quitan el 9,75% de pensión”, denuncia con frustración.

Su caso refleja una situación que afecta a miles de jubilados que optaron por retirarse antes de la edad ordinaria. Aunque hayan cotizado más de cuatro décadas, la normativa aplica coeficientes reductores cuando la jubilación es anticipada y llega antes de los 66 años que se marcan por norma general, lo que implica una penalización permanente en la cuantía mensual de pensión.

Una penalización estipulada por la ley

La ley establece que quienes se jubilan antes de la edad legal ven reducida su pensión mediante coeficientes que varían según los años cotizados y los meses de anticipo. Aunque Pedro acumula 47 años de cotización, el hecho de no haber esperado a la edad ordinaria activa automáticamente ese recorte que dura hasta el final de sus días, es tal y como define, una condena perpétua.

Un jubilado en un parque. Foto Anthony Fomin Unsplash
Un jubilado en un parque. Foto Anthony Fomin Unsplash

El porcentaje del 9,75% no es una cifra aleatoria. Responde a los coeficientes vigentes en el momento de su jubilación. El problema, según muchos afectados, es que el sistema no distingue suficientemente entre carreras laborales largas y trayectorias más cortas. Quienes han cotizado durante más de 40 o 45 años reclaman que su esfuerzo debería computar de forma diferente. Argumentan que han aportado al sistema durante casi medio siglo y que la penalización resulta desproporcionada.

Un debate que todavía sigue muy abierto

El caso de Pedro se enmarca en un debate más amplio sobre la jubilación anticipada y las largas carreras de cotización. Asociaciones de pensionistas llevan años pidiendo la eliminación o reducción de estos coeficientes cuando se superan determinados umbrales de cotización. La Seguridad Social defiende que el sistema debe garantizar sostenibilidad y equilibrio. Sin embargo, para quienes han trabajado casi toda su vida, el recorte se percibe como un castigo difícil de entender, especialmente por el hecho de que no tiene un final.

Y es que, con casos como el de Pedro se hace visible que la Seguridad Social, en muchos casos, aplica reducciones importantes a personas que se han ganado la jubilación con el sudor de su frente, desde que eran menores y que, por lo que sea, se han tenido que retirar del mundo laboral antes de cumplir 66 años.