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Cuando la Tasca Fernando cerró después de 53 años, terminó mucho más que una actividad comercial. Aquel local de Tegueste había sido el sustento de una familia y también el primer escenario futbolístico de Pedri. Antes de pisar grandes estadios, el centrocampista jugaba cerca de las mesas y observaba trabajar a sus padres.

El cierre permitió a la familia dejar atrás jornadas largas detrás de la barra. También convirtió en realidad un deseo que Pedri había expresado cuando todavía empezaba a destacar. No soñaba únicamente con títulos ni contratos. Quería que sus padres descansaran después de dedicar buena parte de su vida al negocio familiar.

Foto de los padres de Pedri Instagram

Pedri aprendió la disciplina en la cocina de la Tasca Fernando

En una conversación con la Revista SEMANA, recordó las tareas que realizaba allí. “Estuve fregando vasos y platos en el bar de mis padres y fue muy duro”, explicó. No hablaba como alguien que hubiera pasado ocasionalmente por la cocina. Conocía el cansancio acumulado durante horas y la exigencia de atender cada día.

Su ayuda podía parecer pequeña, pero tenía un objetivo claro. Cada vaso limpio y cada plato recogido reducían ligeramente la carga de sus padres. El joven entendió pronto que el trabajo familiar no terminaba cuando salía el último cliente. Después quedaban la limpieza, las cuentas y la preparación de la jornada siguiente.

Por eso completó aquella confesión con una esperanza: “Ojalá les pueda ayudar y no tengan que seguir trabajando tanto”. La frase adquiere otro significado al conocer lo sucedido después. Su consolidación profesional permitió que aquel deseo dejara de ser una promesa y se transformara en tranquilidad para toda la familia.

Pedri no olvida sus orígenes humildes

Pedri creció en Tenerife lejos de los grandes centros del fútbol europeo. La Tasca Fernando le enseñó una realidad distinta a la de los vestuarios profesionales. Allí nadie ganaba por una jugada brillante. Cada ingreso dependía de abrir, atender, cocinar, limpiar y repetir la misma 'jugada' durante años sin buscar reconocimiento.

Pedri con su famiilia Instagram

Ese aprendizaje ayuda a comprender su comportamiento en la élite. El centrocampista del Barcelona y la selección española evita los gestos exagerados. Tampoco parece interesado en construir un personaje alrededor de su fama. Mantiene una forma de expresarse sencilla y relaciona sus logros con el esfuerzo realizado por quienes lo acompañaron desde niño.

El cierre no borró recuerdos. Pedri no necesita ponerse frente al fregadero, pero conserva la lección. El esfuerzo ocurre lejos de los focos y pocas veces recibe aplausos. Por eso habla de trabajo, cansancio y gratitud.