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Pau Cubarsí tiene un lugar al que regresar cuando necesita alejarse del ruido del fútbol de élite. Es Estanyol, un pequeño núcleo del municipio de Bescanó, en Girona, donde nació y creció antes de entrar en la cantera del Barça. Con menos de 200 habitantes, naturaleza alrededor y un ritmo de vida completamente distinto al de Barcelona, el pueblo sigue siendo uno de los espacios más ligados a sus raíces.

El vínculo no es únicamente sentimental. Su familia continúa profundamente unida a Estanyol y allí se encuentra la carpintería familiar, un negocio iniciado por su bisabuelo y que actualmente sigue vinculado a su padre. Cubarsí creció viendo de cerca ese oficio y llegó incluso a ayudar cuando era niño. En una localidad sin grandes servicios y ni siquiera campo de fútbol, sus primeros años estuvieron marcados por una vida sencilla y muy alejada del escaparate profesional.

Una iglesia documentada desde el siglo IX

Estanyol conserva además un patrimonio que sorprende para un núcleo tan pequeño. La iglesia parroquial de Sant Andreu aparece documentada desde el año 882 y representa uno de los principales símbolos históricos de la localidad. A su alrededor se concentran algunas casas de piedra, antiguas fincas agrícolas y un paisaje rural que mantiene buena parte del carácter tradicional del interior de Girona.

Estanyol. Wikipedia

Muy cerca también se encuentra el volcán de la Crosa, uno de los elementos naturales más singulares de la zona. Los caminos, campos y bosques convierten el entorno en un lugar especialmente tranquilo para caminar y desconectar. Aunque Estanyol no está propiamente en la Costa Brava, su ubicación permite estar relativamente cerca de Girona y de algunos de los destinos más conocidos de la provincia.

La carpintería de los Cubarsí sigue en el pueblo

El contraste con la vida actual del central es enorme. Cubarsí compite en estadios llenos, viaja constantemente y está expuesto a una atención mediática creciente, pero continúa regresando a un pueblo donde prácticamente todos se conocen. Esa conexión familiar ayuda a explicar por qué Estanyol sigue apareciendo como su refugio cuando dispone de tiempo libre.

Allí permanece buena parte de la historia previa al futbolista que hoy conoce todo el mundo: la plaza, la iglesia, la carpintería familiar y los lugares en los que pasó su infancia. Estanyol no necesita grandes atractivos turísticos para resultar especial. Para Cubarsí representa algo mucho más difícil de encontrar en su día a día: tranquilidad, raíces y la posibilidad de volver durante unos días al entorno en el que empezó todo.