En España, muchos jubilados están recibiendo una pensión inferior a la que les corresponde simplemente por no solicitar el complemento a mínimos, una ayuda que la Seguridad Social ofrece cuando la pensión contributiva es inferior a la pensión mínima legal y sirve para evitar que las personas jubiladas se queden con muy poco dinero mensual. El problema es que este complemento no se aplica automáticamente, sino que hay que pedirlo expresamente, y gran parte de los que podrian ser beneficiarios desconocen su existencia.

El complemento a mínimos garantiza que ningún jubilado contributivo cobre por debajo de la pensión mínima correspondiente a su situación. Por ejemplo, si la pensión contributiva calculada es de 620 euros y la pensión mínima para ese caso es de 850 euros, el complemento asciende a 230 euros al mes. Si no se solicita, el jubilado seguirá cobrando esos 620 euros, perdiendo recursos importantes que podrían mejorar sustancialmente su calidad de vida.

Una ayuda que va destinada a los que menos cobran

En este sentido, tienen derecho al complemento a mínimos quienes cobran una pensión contributiva, no alcanzan la pensión mínima, tienen ingresos anuales por debajo del límite fijado por la ley, que es alrededor de 8.000 y 9.000 euros anuales, sin contar la propia pensión y residen en España.

Un jubilado en un parque. Foto Anthony Fomin Unsplash
Un jubilado en un parque. Foto Anthony Fomin Unsplash

A pesar de esto, miles de personas no lo están cobrando por total desconocimiento. Muchos creen que lo que sale en la pensión actual es lo que toca o que el complemento se aplica de forma automática, lo que no es cierto. Además, algunos desconocen que incluso años después de haberse jubilado todavía pueden solicitarlo y empezar a recibirlo desde ese mismo momento. Eso sí, sin poder reclamar lo que no se ha ingresado.

Cuánto se pierde y cómo solicitarlo

El dinero que se deja de percibir puede ser considerable, oscilando entre 100 y 300 euros al mes, es decir, entre 1.000 y 3.000 euros al año. La solicitud es sencilla y se puede realizar en la Sede Electrónica de la Seguridad Social o en un CAISS con cita previa, presentando DNI, certificado de ingresos, declaración de la renta si la hay, y justificante de residencia. La Seguridad Social revisa los ingresos y, si se cumplen los requisitos, ajusta la pensión desde el mes siguiente a la solicitud.

No importa si el jubilado se retiró hace 1, 5 o incluso 15 años, puede solicitar el complemento ahora y empezar a cobrar la cantidad correspondiente a partir de la petición. Eso sí, no se concede con efecto retroactivo, pero sí corrige la pensión a futuro. Así pues, miles de jubilados podrían aumentar su pensión inmediatamente simplemente informándose y presentando la solicitud del complemento a mínimos, evitando seguir cobrando menos de lo que les corresponde por ley.