María Lafuente, asesora financiera, insiste en que muchas personas miran demasiado tarde el documento que puede condicionar su futura jubilación. No está en el banco, no depende de una inversión privada y no siempre se revisa con la atención que merece. Se llama informe de vida laboral y lo emite la Seguridad Social. Ahí aparecen los periodos cotizados, las altas, las bajas y los regímenes en los que ha trabajado cada persona.
La importancia es enorme porque la pensión no se calcula solo por edad. También cuenta cuántos años se han cotizado y con qué bases. Si falta un periodo, si una empresa no comunicó bien el alta o si aparece una fecha incorrecta, el resultado puede afectar a los años reconocidos y, en algunos casos, a la cuantía final de la prestación.
El documento que conviene revisar
La vida laboral permite comprobar si todo el historial está bien registrado. No hace falta esperar a estar cerca de la jubilación. De hecho, ese es el error más habitual: descubrir demasiado tarde que faltan meses, que una jornada aparece mal reflejada o que hay datos que no coinciden con los contratos y nóminas guardados.
@maria.lafuente.coach 📄 El documento más importante para tu futura jubilación no suele estar en el banco. Está en la Seguridad Social y se llama vida laboral. Muchísimas personas descubren errores o periodos que faltan demasiado tarde. 👉 Dedica 5 minutos este año a revisarla. ¿Hace cuánto no miras la tuya? 👇 #Jubilación #VidaLaboral #SeguridadSocial #Pensiones #FinanzasPersonales
♬ Moment Of Reflection - Jhonatan Rodrigues & Piano Sky & Dee Piano
La Seguridad Social permite descargar este informe desde Import@ss con identificación electrónica. También se puede solicitar el envío al domicilio si los datos personales coinciden con los que constan en la Tesorería. Revisarlo apenas lleva unos minutos, pero puede evitar muchos problemas futuros.
Qué hacer si hay errores
Si aparecen periodos que faltan o datos incorrectos, no conviene dejarlo pasar. La propia Seguridad Social permite solicitar la incorporación o modificación de datos. Para hacerlo, lo recomendable es reunir contratos, nóminas, certificados de empresa, partes de alta y baja o cualquier documento que pruebe la relación laboral.
Lafuente recuerda que este trámite puede marcar la diferencia. No porque una vida laboral cambie mágicamente una pensión, sino porque corregir errores a tiempo puede evitar que el sistema calcule menos años cotizados de los reales. Por eso la recomendación es sencilla: revisar la vida laboral una vez al año y siempre después de un cambio de empleo, una baja larga, un periodo de desempleo o un contrato parcial. Cinco minutos pueden servir para detectar un fallo que, si se arrastra durante años, puede acabar afectando directamente a la jubilación.