Marc Ribas ha explicado cuál es una de las claves que más cuida para mantener su físico y su energía con 50 años: el descanso. El chef de Terrassa reconoce que intenta dormir ocho horas al día siempre que puede, pero también admite que no siempre lo consigue. Cuando eso ocurre, busca otras formas de recuperación para no arrastrar el cansancio físico y mental durante demasiado tiempo.
“Si no puedo dormir 8 horas al día, intento compensar el descanso con masajes y desconectando del móvil”, ha explicado. Para Ribas, no se trata únicamente de dormir, sino de rebajar el nivel de activación acumulado durante jornadas intensas de trabajo, televisión, cocina y entrenamiento.
El descanso también forma parte del cuidado físico
Ribas pone el foco en una idea sencilla: recuperar es tan importante como entrenar o comer bien. Los masajes le ayudan a descargar tensión muscular y desconectar del teléfono le permite reducir estímulos cuando necesita bajar revoluciones.
También relaciona esa rutina con el estrés. “De esta manera, no voy a tope de cortisol”, comenta. Aunque el cortisol es una hormona necesaria y sus niveles dependen de muchos factores, su reflexión apunta a algo más cotidiano: evitar vivir permanentemente en un estado de tensión y actividad.
Dormir, desconectar y beber agua
A esa estrategia añade otro hábito básico: la hidratación. Ribas considera esencial beber agua de forma regular, especialmente cuando mantiene una rutina activa. No hay un único hábito milagroso detrás de su físico, sino una combinación de cuidados que intenta sostener con constancia.
El chef tampoco plantea los masajes como un sustituto literal del sueño. Dormir suficientes horas sigue siendo fundamental para la recuperación. Lo que hace cuando no llega a esas ocho horas es intentar reducir otras cargas y favorecer momentos de descanso durante el día. Esa filosofía encaja con una idea cada vez más extendida en torno al bienestar: no todo depende de entrenar más. A veces, mejorar pasa por hacer justamente lo contrario y permitir que el cuerpo se recupere.
Ribas lo aplica con una rutina bastante clara. Prioriza ocho horas de sueño, intenta desconectar del móvil cuando necesita descansar, recurre a masajes para descargar el cuerpo y mantiene una buena hidratación. Más que buscar una fórmula extrema, apuesta por algo mucho más difícil de sostener a largo plazo: cuidar la recuperación con la misma disciplina que cualquier otra parte de su rutina.
