Los afectados por el socavón de la L9 también demandarán al Ayuntamiento de Barcelona

Los afectados por el socavón de las obras de la línea L9 del Metro en el barrio de Sant Gervasi-la Bonanova, junto a la estación de FGC de El Putxet no solo presentarán una demanda contra el Govern, ya que el departamento de Territorio es el responsable de las obras, sino también contra el Ayuntamiento de Barcelona, según avanzó el jueves el diario Ara. Así lo confirmó la abogada que agrupa a la mayoría de afectados, Carmen Pérez Pozo-Toledano, que aunque previamente anunció la demanda contra la Generalitat, añadió que también sería contra el consistorio barcelonés. Según recoge la ACN, fuentes cercanas a la abogada han explicado que la demanda será de carácter administrativo y que se presentará ante el Ayuntamiento y ante la Generalitat como máximo el 14 de septiembre.

El pasado lunes trascendía que los vecinos afectados por el socavón del Putxet presentarán esta semana la demanda colectiva que llevan semanas preparando. Pérez explicaba a 3Cat que la denuncia reclamará daños materiales, económicos y morales sobre la base del principio culpa in vigilando, que en derecho hace referencia a que cuando se contrata un trabajo, "hay que vigilar que se haga bien". Pérez aseguró que el daño causado a los vecinos es "irreparable" y subrayó que, a pesar de que reclamarán indemnizaciones económicas, nadie quitará el "miedo" generado a los vecinos y comerciantes afectados por el socavón provocado por las obras de la L9 hace ahora dos meses.

Vecinos sin poder volver hasta 2027

Hay que tener presente que, en la última actualización de las afectaciones, el pasado 28 de agosto, se informó de que las dieciocho familias residentes de tres fincas que todavía están afectadas por el socavón, que también incluyen siete locales comerciales, tendrán que esperar hasta principios del año que viene para poder volver a casa, según explicó el director general de Infraestructuras de Movilidad de la Generalitat, Ramon Ramírez. El Govern atribuyó estos plazos a los trabajos de consolidación del terreno y a la necesidad de retirar la tuneladora de debajo de los edificios. La máquina continúa parada y su puesta en marcha también retrasará unos meses la finalización del túnel de la L9. Los vecinos que no podrán volver, de momento, al menos hasta 2027, son los de las fincas de las calles Rubinstein 2 y 4, y de Teodora Lamadrid 3.

Por otro lado, los vecinos de la cuarta finca que queda afectada desde que se produjera el agujero el pasado mes de julio, que consta de 15 viviendas y un local, podrán volver a su casa en un plazo máximo de seis semanas, previsiblemente a mediados de octubre. Se trata de los vecinos de Teodora Lamadrid 5.