Marc Márquez ha recordado una de las anécdotas más curiosas de su infancia, relacionada con la preocupación que existía en su familia por su crecimiento. El piloto explica que de pequeño era muy menudo y que su padre llegó a inquietarse porque veía que no aumentaba de estatura al ritmo esperado. Esa preocupación terminó llevándolos a buscar soluciones que hoy recuerda con humor.
“Bebía litro y medio de batido de frutas al día porque un médico dijo que así crecería. Mi padre pensaba: ‘Este niño no crece’”, ha contado Márquez al hablar de aquellos años. La receta era sencilla: mucha fruta triturada y una cantidad enorme de batido diaria con la esperanza de que eso ayudara a estimular su desarrollo físico.
Su familia estaba preocupada por su crecimiento
Para un niño que ya estaba vinculado al mundo de las motos, el físico era una cuestión que preocupaba especialmente en casa. Márquez siempre fue pequeño y ligero, algo que con el tiempo incluso acabaría siendo una característica útil sobre la moto, pero que durante su infancia generó dudas entre sus padres sobre si estaba desarrollándose correctamente.
El piloto recuerda que siguió aquella recomendación médica durante una etapa y que en casa se tomaron muy en serio la idea. Litro y medio al día era una cantidad considerable, pero su familia confiaba en que pudiera ayudar. Con el paso del tiempo, Márquez terminó creciendo con normalidad y aquella rutina quedó convertida en una historia familiar más que ahora puede contar entre risas.
Márquez acabó haciendo del físico una ventaja
Lo llamativo es que aquello que preocupaba de pequeño terminó formando parte de su identidad deportiva. Márquez nunca destacó por una gran corpulencia, pero sí por una enorme capacidad física, reflejos extraordinarios y una habilidad excepcional para mover la moto. Su complexión acabó adaptándose perfectamente a las exigencias del motociclismo de élite.
La historia sirve también para mostrar una faceta mucho más cotidiana del campeón. Antes de convertirse en una referencia mundial de MotoGP, Marc era simplemente un niño cuyos padres se preocupaban porque parecía no crecer. Aquellos batidos no determinaron su carrera, pero sí quedaron como un recuerdo divertido de una infancia en la que su familia buscaba cualquier forma de ayudarle.
