Comprar una vivienda siendo joven ha sido, durante años, casi una misión imposible. En un país de sueldos ajustados, precios disparados, contar con el 20% de la entrada es como una misión imposible. Sin embargo, según la abogada Lucía Méndez, el escenario ha cambiado. “Ahora mismo es el mejor momento para que los menores de 30 años compren una casa”, afirma, señalando directamente a una ayuda del Estado que muchos todavía desconocen.

La clave está en los avales ICO, una medida pensada específicamente para jóvenes y familias con ingresos estables que quieren acceder a su primera vivienda. Esta fórmula permite dar el paso sin tener que ahorrar durante años una entrada que, en la práctica, se había convertido en el principal muro de acceso a la propiedad.

Los avales ICO permiten financiar hasta el 100% de la hipoteca

Por lo general, el banco financia el 80% del precio de la vivienda, mientras que el 20% restante queda avalado por el Estado a través del Instituto de Crédito Oficial. Esto significa que el comprador no necesita aportar ese porcentaje como entrada, algo que hasta ahora dejaba fuera del mercado a la mayoría de jóvenes. En la práctica, quien accede a estos avales solo debe contar con ahorros para hacer frente a los gastos asociados a la compra, como la notaría, el registro o la gestoría. Un desembolso mucho más asumible que reunir decenas de miles de euros para la entrada.

Hipoteca
Hipoteca

Lucía Méndez subraya que esta medida no elimina el control de solvencia ya que no es una ayuda para quien no puede pagar una hipoteca, sino para quien sí puede afrontar las cuotas mensuales, pero no ha conseguido ahorrar la entrada.

Qué requisitos debes cumplir para acceder a esta ayuda

Para beneficiarse de los avales ICO es imprescindible tener ingresos estables, ya sea mediante contrato indefinido, antigüedad laboral suficiente o ingresos recurrentes en el caso de autónomos. El banco sigue analizando la capacidad de pago del solicitante, ya que la hipoteca se devuelve en condiciones normales. Además, la vivienda debe destinarse a residencia habitual, y el solicitante no puede ser propietario de otra casa. 

La abogada recuerda que muchos jóvenes siguen descartando comprar por desconocimiento o por asumir que “no llegan”. Sin embargo, con este sistema, el principal obstáculo desaparece y la decisión depende más de la estabilidad laboral que del volumen de ahorros. Así pues, para los menores 35 que cuentan con ingresos estables, los avales ICO abren una ventana que no existía hace solo unos años. El problema ya no es reunir la entrada, sino informarse bien y saber que, por primera vez en mucho tiempo, comprar una casa vuelve a estar al alcance.