Julio Iglesias, sobre ser padre: “Un buen padre lleva a sus hijos al colegio, da lecciones, yo nunca hice eso”

Julio Iglesias ha hablado en varias ocasiones de su faceta como padre con una sinceridad poco habitual. El cantante, acostumbrado durante décadas a una vida marcada por giras, viajes y largas temporadas fuera de casa, reconoce que su manera de ejercer la paternidad estuvo muy lejos de la imagen tradicional de un padre presente en el día a día.

“Un buen padre va de muchas cosas, lleva a los niños a la escuela, les pide las lecciones, yo nunca hice eso en mi vida”, llegó a reconocer. Una frase con la que Iglesias no intenta presentarse como un ejemplo, sino admitir que su carrera profesional ocupó una parte enorme de su tiempo durante los años en los que sus hijos crecían.

Julio Iglesias reconoce lo que no hizo como padre

El cantante explica que mientras otros padres podían acompañar a sus hijos al colegio, ayudarles con los deberes o compartir rutinas cotidianas, él estaba construyendo una carrera internacional que le obligaba a pasar continuamente de un país a otro.

Julio Iglesias
Julio Iglesias

Su reflexión tiene también un componente de justificación personal. “Era mi tiempo, era mi vida y gracias a ese tiempo, ahora ellos tienen el tiempo necesario”, señaló. Iglesias considera que aquellas décadas de trabajo permitieron construir una estabilidad económica de la que posteriormente se ha beneficiado su familia.

Una manera diferente de entender la paternidad

Sus palabras plantean una visión muy particular sobre lo que significa ser padre. Iglesias reconoce que no estuvo presente en muchas pequeñas escenas cotidianas que suelen construir la relación entre padres e hijos, pero entiende que su aportación estuvo en otro lugar: trabajar, generar patrimonio y garantizar oportunidades. Eso no significa que esa forma de paternidad sea necesariamente trasladable a otras familias. El propio cantante parte precisamente de reconocer aquello que no hizo y de aceptar que un padre tradicionalmente considerado presente cumple funciones que él dejó en manos de otras personas.

Con el paso de los años, Julio Iglesias ha podido mirar aquella etapa desde otra perspectiva. Su carrera le permitió convertirse en uno de los artistas españoles más conocidos internacionalmente, pero también tuvo un coste evidente en tiempo familiar. Su frase resume esa contradicción. Iglesias no se atribuye el modelo del padre que lleva a sus hijos al colegio o supervisa cada lección. Su manera de entenderlo fue distinta: dedicar gran parte de su vida al trabajo pensando que ese esfuerzo acabaría dando a sus hijos algo que él también valoraba enormemente, la posibilidad de disponer de su propio tiempo.