Los jubilados en España tienen derecho a recibir un complemento por hijos que se suma a su pensión desde 2021. Su nombre oficial es complemento para reducir la brecha de género, aunque popularmente se le conoce como compensación por maternidad o plus por hijos. Esta medida fue diseñada para reconocer el impacto que la crianza y los cuidados familiares han tenido sobre la carrera profesional, especialmente de las mujeres, y busca garantizar que no se vean penalizadas en su pensión por interrupciones laborales derivadas de la maternidad.
El complemento se aplica a las pensiones de jubilación, viudedad e incapacidad y consiste en un importe adicional que se abona mensualmente por cada hijo que haya tenido la persona beneficiaria. La intención es compensar las lagunas de cotización, reducciones de jornada y periodos en los que la carrera laboral se vio interrumpida por responsabilidades familiares, asegurando así una mayor equidad en los ingresos de los jubilados.
Quiénes pueden cobrar el complemento
Aunque el complemento nació para las mujeres, sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea establecieron que los hombres también tienen derecho a recibirlo si pueden acreditar que su carrera profesional se vio afectada por la paternidad. En la práctica, esto significa que cualquier jubilado con hijos que haya sufrido perjuicios en su historial laboral por asumir cuidados o reducción de jornada puede percibir el complemento, sin importar el tipo de pensión principal que reciba.

El importe del complemento no se calcula como porcentaje de la pensión, sino como una cantidad fija por cada hijo, lo que simplifica su aplicación y lo hace más previsible. En 2026, la cantidad aproximada es de 36 euros al mes por hijo, hasta un máximo de cuatro hijos, y se paga en 14 pagas. Esto implica que un jubilado con tres hijos puede percibir 108 euros adicionales al mes, mientras que quienes tengan cuatro hijos reciben un máximo de 144 euros mensuales.
Impacto económico y social del complemento
Este complemento representa un refuerzo económico importante para los jubilados, especialmente para quienes cuentan con familias numerosas o han tenido carreras laborales interrumpidas. Además, contribuye a reducir la brecha de género en las pensiones, asegurando que las diferencias históricas entre hombres y mujeres por la crianza de hijos no se traduzcan en desventajas económicas durante la jubilación.
En definitiva, el complemento para reducir la brecha de género constituye una medida que combina justicia social y apoyo económico. Reconoce la contribución de los progenitores al cuidado de los hijos y asegura que la pensión de jubilación refleje de manera más justa la trayectoria laboral y familiar de cada persona, ofreciendo un alivio tangible en la economía de los pensionistas y promoviendo la igualdad entre hombres y mujeres en el sistema de pensiones.