Los jubilados pueden ahorrar el 90% de IBI y la mayoría no se aprovecha de ello

Muchos jubilados pagan cada año el Impuesto sobre Bienes Inmuebles sin revisar si tienen derecho a alguna bonificación. El IBI es uno de los gastos fijos más importantes para quienes tienen una vivienda en propiedad y, en algunos municipios, existen reducciones que pueden llegar a ser muy elevadas. En determinados casos, el ahorro puede alcanzar hasta el 90%, aunque no todos los pensionistas conocen esta posibilidad ni la solicitan a tiempo.

Y es que el IBI no funciona igual en toda España. Es un impuesto municipal, por lo que cada ayuntamiento regula sus propias bonificaciones, requisitos y plazos. Esto provoca que muchas personas mayores no sepan que pueden pedir una rebaja por su situación económica, por familia numerosa, por discapacidad, por vivienda habitual o por otros criterios sociales establecidos en las ordenanzas locales.

La clave está en revisar la ordenanza municipal

La realidad es que no existe una rebaja automática del 90% para todos los jubilados. Este es el punto más importante. Para acceder a una bonificación hay que cumplir las condiciones que marque cada ayuntamiento. En algunos municipios se contemplan ayudas específicas para pensionistas con ingresos bajos. En otros, la bonificación se vincula a familias numerosas, situaciones de vulnerabilidad o viviendas con determinadas características.

Imagen de un jubilado en un parque | Europa Press
Imagen de un jubilado en un parque | Europa Press

Por eso conviene revisar la ordenanza fiscal del municipio o preguntar directamente en el ayuntamiento. Muchas veces basta con presentar la solicitud, el DNI, el recibo del IBI, el certificado de empadronamiento, la documentación de la pensión y, si corresponde, la declaración de la renta o justificantes de ingresos. El problema es que estas ayudas suelen tener plazo. Si el jubilado no la pide dentro del periodo marcado, puede perder la bonificación de ese año y tener que esperar al siguiente ejercicio.

Un ahorro importante en la vivienda habitual

Para un pensionista, cualquier rebaja en el IBI puede aliviar mucho el presupuesto anual. No es lo mismo pagar 500, 700 o 1.000 euros de golpe que tener una reducción importante en el recibo. En hogares donde la pensión es ajustada, este ahorro puede marcar una diferencia clara. Además, muchos jubilados llevan años viviendo en la misma casa y no revisan los cambios fiscales del municipio. Las ordenanzas pueden modificarse, aparecer nuevas ayudas o cambiar los límites de renta. Por eso no conviene dar por hecho que no se tiene derecho a nada.

Así pues, los jubilados pueden ahorrar mucho dinero en el IBI, pero la mayoría no lo aprovecha porque no lo consulta o porque presenta la solicitud tarde. La recomendación es clara: revisar la web del ayuntamiento, llamar al área de tributos y comprobar si existe una bonificación aplicable. En algunos casos, el descuento puede llegar hasta el 90%.