Miles de jubilados en España desconocen que pueden reclamar importantes cantidades de dinero a la Seguridad Social por un complemento que nunca llegaron a cobrar y que sí les correspondía legalmente. Se trata de un asunto clave que afecta, sobre todo, a quienes se jubilaron entre 2016 y 2021 y tienen hijos, un periodo en el que se cometió una discriminación que ya ha sido corregida por la Justicia.
Durante años, la Seguridad Social concedió el llamado complemento por maternidad únicamente a las mujeres, dejando fuera a los hombres pese a que también cumplían los requisitos. Esta situación fue recurrida y acabó llegando a los tribunales europeos, con consecuencias económicas directas para miles de pensionistas que hoy todavía están a tiempo de reclamar.
Qué es el complemento que se puede reclamar
El complemento por maternidad fue creado en 2016 para aumentar la pensión de quienes habían tenido hijos, con el objetivo de compensar el impacto de la crianza en la vida laboral. Sin embargo, se aplicó de forma exclusiva a las mujeres hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó en 2019 que esa exclusión era discriminatoria.
Tras esa sentencia, quedó claro que los hombres jubilados con hijos también tenían derecho a percibirlo. El problema es que la Seguridad Social no lo reconoció automáticamente, por lo que miles de pensionistas nunca lo cobraron pese a cumplir las condiciones legales desde el primer día.
Quién tiene derecho y cuánto dinero puede recuperar
Pueden reclamar este complemento los jubilados que cumplan estos requisitos: haberse jubilado entre enero de 2016 y febrero de 2021, tener dos o más hijos, no haber cobrado nunca el complemento y ser pensionistas de jubilación, incapacidad permanente o viudedad. Ese periodo es clave porque en febrero de 2021 el complemento fue sustituido por el de brecha de género, cambiando el sistema.
En cuanto a las cantidades, el complemento suponía un aumento del 5% de la pensión con dos hijos, 10% con tres y 15% con cuatro o más. En la práctica, muchas reclamaciones superan los 1.200 euros, aunque no es raro que los atrasos alcancen entre 3.000 y 6.000 euros, e incluso más según la pensión y los años no percibidos.
La base legal para reclamar es sólida. El TJUE declaró la discriminación, el Tribunal Supremo español confirmó ese criterio y estableció que la Seguridad Social debe pagar el complemento con efectos retroactivos. Además, muchos jubilados nunca fueron informados de este derecho, lo que refuerza aún más la reclamación.
