Miles de jubilados en España están cobrando menos de lo que realmente les corresponde. No porque la Seguridad Social no lo contemple, sino porque muchos desconocen que existe un complemento que puede aumentar su pensión mensual de forma significativa. Es el llamado complemento a mínimos.

Este extra no es una ayuda puntual ni un pago extraordinario que se haga una vez en un momento completo. Es un suplemento que se añade cada mes a la pensión contributiva cuando esta no alcanza las cuantías mínimas fijadas por ley. Y en muchos casos, puede suponer una diferencia importante en los ingresos.

El complemento a mínimos: la clave para subir la pensión

El funcionamiento es sencillo. Si la pensión que recibe un jubilado está por debajo del mínimo establecido, la Seguridad Social añade un complemento hasta alcanzar esa cantidad. Por ejemplo, si una persona cobra 700 euros al mes y le corresponde una pensión mínima de 936,20 euros, la Seguridad Social cubriría la diferencia. Es decir, podría recibir más de 200 euros adicionales cada mes.

Un jubilado residente en el extranjero. Foto Simon Hurry Unsplash

Eso sí, no todos los jubilados pueden acceder automáticamente. Es necesario cumplir ciertos requisitos. El principal es que los ingresos totales del pensionista no superen el límite legal establecido. Además, se exige residir en España. Este complemento tampoco es igual para todos. Depende de la situación personal, especialmente de si se tiene cónyuge a cargo, no a cargo o se vive solo.

Cuánto puede aumentar la pensión en 2026

Las cuantías mínimas cambian según el perfil del jubilado. En 2026, las referencias aproximadas son la siguientes. Un jubilado sin cónyuge puede alcanzar unos 936,20 euros mensuales. Si tiene cónyuge a cargo, la cifra sube hasta los 1.256,60 euros. En cambio, con cónyuge no a cargo, la pensión mínima ronda los 888,70 euros. Esto significa que cualquier pensión por debajo de esos niveles puede ser complementada. Y ahí es donde muchos jubilados pierden dinero sin saberlo.

Otro aspecto importante es que este complemento no siempre se concede automáticamente. En algunos casos, es necesario solicitarlo o revisar que se esté aplicando correctamente. Así pues, tener una pensión baja no implica necesariamente resignarse a ese importe. El complemento a mínimos existe precisamente para garantizar unos ingresos mínimos, pero requiere conocerlo y cumplir los requisitos. Un detalle que puede marcar una gran diferencia cada mes.