Un pensionista ha tenido que devolver una cantidad muy elevada después de que la justicia determinara que estaba cobrando su pensión mientras realizaba una actividad incompatible con la jubilación. El caso ha sido analizado por el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, que confirmó la obligación de reintegrar el dinero percibido de forma indebida.
La sentencia obliga al jubilado a devolver un total de 46.837 euros tras comprobarse que continuó trabajando en el sector agrario mientras cobraba su pensión. El problema no fue únicamente el trabajo en sí, sino que la actividad generaba ingresos que superaban los límites permitidos para compatibilizarla con la pensión del sistema público.
El motivo por el que perdió la pensión
Según la resolución judicial, el pensionista mantuvo una actividad económica como agricultor durante más de dos años sin solicitar la compatibilidad correspondiente con la pensión. La investigación detectó que los ingresos obtenidos por esa actividad superaban el límite permitido para los jubilados que realizan trabajos por cuenta propia sin acogerse a una modalidad especial. En estos casos, la legislación considera que existe incompatibilidad con la pensión.

La normativa que regula esta situación se encuentra en la Ley General de la Seguridad Social, que establece que la jubilación ordinaria es incompatible con actividades económicas que generen ingresos superiores al Salario Mínimo Interprofesional si no se ha solicitado previamente un régimen específico de compatibilidad. Tras comprobar los datos, la Seguridad Social determinó que las cantidades percibidas entre abril de 2020 y noviembre de 2022 debían ser devueltas.
Como evitar una situación similar
El caso pone de relieve que muchos jubilados desconocen las reglas que regulan la compatibilidad entre pensión y trabajo. Aunque es posible seguir trabajando después de jubilarse, es imprescindible hacerlo dentro de las modalidades que permite la ley.
Una de las opciones más conocidas es la jubilación activa, que permite compatibilizar el trabajo con la pensión en determinadas condiciones. En general, el pensionista puede seguir desarrollando una actividad económica cobrando el 50% de la pensión, o incluso el 100% si se trata de un autónomo que tiene trabajadores a su cargo. Los expertos recomiendan consultar siempre con un asesor o con la propia Seguridad Social antes de iniciar cualquier actividad laboral durante la jubilación.
Esto es especialmente importante porque la administración cruza automáticamente los datos con Hacienda, lo que permite detectar rápidamente cualquier ingreso que pueda ser incompatible con la pensión. Así pus, un simple error administrativo o desconocimiento de la normativa puede terminar, como en este caso, en la obligación de devolver decenas de miles de euros.