En el Barça empiezan a aparecer dudas serias en torno a una de las piezas defensivas que debía marcar diferencias este inverno. Joan Garcia ha sido el primero en verbalizar una sensación que ya recorre el vestuario porque el equipo no se siente seguro cuando João Cancelo juega. El portero considera que su presencia atrás genera más incertidumbre que soluciones en muchos momentos.
El encuentro ante el Albacete ha sido el punto de inflexión. Un partido teóricamente tranquilo que terminó reforzando las dudas. Cancelo se jugó la expulsión en la primera parte con varias acciones imprudentes y acabó siendo sustituido al descanso para no quedarse con diez. Un movimiento que no pasó desapercibido ni para el cuerpo técnico ni para sus compañeros.
Joan Garcia no confía en Cancelo atrás
Desde la portería, Joan Garcia percibe el juego con mucha claridad. El guardameta no se acaba de sentir protegido cuando João Cancelo defiende su banda. Considera que el portugués asume riesgos innecesarios, pierde la espalda con facilidad y obliga al equipo a reajustes constantes que rompen el equilibrio defensivo habitual.

El problema, según se comenta en el vestuario, no es puntual. La inseguridad se repite siempre que el luso juega. Incluso en un escenario como el del Albacete, donde el nivel del rival no exigía tanto, Cancelo dejó sensaciones preocupantes. Para Joan Garcia, eso es una señal de que el problema es estructural y no un caso aislado.
Koundé se gana la titularidad sin jugar
Ante este escenario, el portero tiene clara su preferencia. Jules Koundé le transmite mucha más seguridad en el lateral derecho. No es perfecto, comete errores y no tiene la calidad ofensiva de Cancelo, pero su fiabilidad atrás genera calma en la línea defensiva. En el vestuario se asume que Koundé es mucho mejor s el equipo necesita defender y en badna derecha, con Lamine no hace falta mucho más en ataque.
Hansi Flick valora lo que Cancelo aporta con balón, fue lo que llevó a aceptar su fichaje, pero también sabe que el equilibrio defensivo es una de las asignaturas pendientes del equipo. La sustitución al descanso ante el Albacete fue un mensaje claro: la paciencia no es infinita. Así pues, en el Barça se abre una reflexión incómoda. João Cancelo sigue muy lejos del nivel mínimo que se le exige en defensa, y ni siquiera en partidos cómodos transmite tranquilidad. Joan Garcia lo tiene claro: prefiere menos brillo y más seguridad. Y ahora es Flick quien debe decidir qué pesa más en su once.