El café es una de las bebidas más consumidas en España, pero pocos saben que la forma de tomarlo influye directamente en la salud dental. Janira Sánchez, dentista, advierte que beberlo a sorbos pequeños durante largos periodos aumenta el riesgo de desgaste del esmalte y manchas en los dientes. Según explica, la clave está en la duración del contacto del café con la dentadura: mientras más tiempo permanezca en la boca, mayor será el daño.

Cuando se toma de un solo trago, el café tiene un contacto breve con los dientes, lo que minimiza los efectos negativos sobre el esmalte y la coloración. En cambio, consumirlo lentamente en varios sorbos prolonga la exposición a los ácidos y pigmentos oscuros de la bebida, lo que puede provocar un desgaste más rápido del esmalte y manchas más evidentes. Esta práctica, común entre quienes disfrutan del café mientras trabajan o conversan, puede pasar desapercibida hasta que los problemas dentales son visibles.

El impacto del café en el esmalte dental

El esmalte es la capa protectora de los dientes y, aunque es resistente, no es inmune al ataque de sustancias externas como las del café. Sánchez explica que los ácidos y pigmentos del café pueden debilitarlo y decolorarlo con el tiempo, aumentando la sensibilidad dental y facilitando la aparición de caries. Esta situación empeora si el café se consume con azúcar, ya que los azúcares potencian la acción de las bacterias y contribuyen a la formación de placa. Por eso, la forma de ingerir el café y los hábitos de higiene posteriores son fundamentales para prevenir problemas.

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Además, la dentista advierte que el daño no siempre es inmediato. Los efectos negativos suelen aparecer de manera progresiva, y quienes beben café a sorbos durante varias horas pueden notar manchas amarillentas, esmalte más delgado y sensibilidad al frío o al calor. Por ello, adoptar hábitos sencillos puede marcar una gran diferencia en la salud dental a largo plazo. Y uno de estos hábitos tiene que ver con la forma de tomar café.

Cómo proteger tus dientes sin renunciar al café

Sánchez recomienda beber el café de un solo trago cuando sea posible, o al menos limitar los sorbos prolongados. También aconseja enjuagarse la boca con agua tras tomar la bebida o esperar al menos 30 minutos antes de cepillarse. Estas medidas ayudan a reducir el contacto de los pigmentos y ácidos con los dientes y a mantener el esmalte en buen color y estado.

De modo que disfrutar del café no implica necesariamente un riesgo para los dientes, pero la forma de consumirlo y los cuidados posteriores son determinantes. Adoptar hábitos sencillos permite mantener una sonrisa saludable y minimizar el desgaste y la decoloración que pueden generar los sorbos prolongados.