Durante años hubo una imagen que dominó el interiorismo: sofás elevados, aparadores ligeros, mesas estilizadas y muebles con patas muy finas que daban sensación de amplitud visual. Era una de las señas más reconocibles de los interiores inspirados en el estilo nórdico y en las casas de líneas limpias. Pero esa tendencia está empezando a cambiar en este 2026.

Cada vez más diseñadores están apostando por muebles con más presencia visual, volúmenes más sólidos y piezas que conectan mejor con una idea de hogar más cálida y menos ligera. Y uno de los cambios más visibles está precisamente en las patas.

El problema no era estético: muchas salas de estar empezaban a parecer demasiado parecidas

Los interioristas explican que el exceso de muebles elevados y extremadamente finos acabó generando espacios muy parecidos entre sí. Visualmente funcionaban porque dejaban pasar la luz y hacían que la estancia pareciera más despejada, pero también podían transmitir cierta sensación de fragilidad o falta de personalidad cuando absolutamente todo seguía el mismo lenguaje.

Sala de estar de diseño cálido minimalista

Por eso empiezan a verse sofás más cercanos al suelo, módulos con bases continuas, aparadores más robustos y mesas donde desaparece esa estructura tan ligera que dominó durante años. La intención no es hacer las casas más pesadas, sino dar más sensación de permanencia y confort.

Ahora se busca que los muebles aporten volumen y sensación de refugio

Este cambio también está conectado con otra tendencia que lleva meses creciendo: crear espacios que se sientan más acogedores. Empiezan a aparecer formas redondeadas, materiales más táctiles, maderas con más presencia y piezas que ocupan visualmente el espacio de una forma más tranquila.  Incluso en viviendas pequeñas muchos proyectos siguen buscando amplitud, pero sin depender únicamente de muebles elevados y patas extremadamente finas. Eso no significa que desaparezcan por completo. En espacios reducidos o interiores más ligeros siguen funcionando bien.

Lo que está cambiando es el equilibrio. Porque después de años donde parecía que todo debía parecer suspendido en el aire, muchos interioristas están recuperando una idea distinta para la sala de estar, buscando que los muebles no solo ocupen poco. También tienen que transmitir estabilidad, comodidad y sensación real de hogar.