Ignacio de la Calzada, un abogado con años de expertiencia, lo resume con una idea muy clara, ya que no todo el mundo tiene que esperar hasta los 67 años para retirarse. En España, la edad de jubilación, en parte, depende de los años cotizados. Si una persona ha cotizado lo suficiente, puede jubilarse a los 65 años y acceder al 100% de su pensión. Si no llega a ese mínimo, tendrá que esperar más tiempo para hacerlo sin penalización.
El primer requisito importante es la carencia. Para tener derecho a una pensión contributiva de jubilación hay que haber cotizado al menos 15 años a la Seguridad Social. Además, dos de esos años deben estar dentro de los 15 anteriores al momento de jubilarse. Con esa cotización mínima se puede acceder a una pensión, pero no a la pensión completa.
La carencia no garantiza el 100%
Este punto genera mucha confusión. Haber cotizado 15 años permite cobrar una pensión contributiva, pero solo da derecho a un porcentaje de la base reguladora. A partir de ahí, cada mes cotizado adicional va aumentando el porcentaje hasta llegar al 100%. Por eso no basta con cumplir la carencia mínima, ya que para cobrar toda la pensión hay que acreditar una carrera laboral mucho más larga.

En 2026, la referencia clave es haber cotizado 38 años y 3 meses o más para poder jubilarse a los 65 años. Quien no alcance ese periodo tendrá que esperar hasta los 66 años y 10 meses si quiere acceder a la jubilación ordinaria. A partir de 2027, la exigencia subirá a 38 años y 6 meses para mantener la jubilación a los 65.
Cotizar lo suficiente cambia la edad
La idea es sencilla, ya que los 67 años no son obligatorios para todo el mundo. Son la edad ordinaria para quienes no han alcanzado los años de cotización exigidos. En cambio, quien ha trabajado y cotizado durante el periodo suficiente puede dejar de trabajar a los 65 años sin tener que esperar más.
Por eso conviene revisar la vida laboral antes de tomar decisiones. No solo importa la edad, sino también los años cotizados, las bases de cotización y si existen lagunas que puedan afectar al cálculo. Una persona puede creer que ya tiene derecho a “toda la pensión” y descubrir después que solo cumple el mínimo para cobrar una parte. El consejo de De la Calzada es claro: antes de jubilarse, hay que comprobar dos cosas. Primero, si se cumple la carencia mínima de 15 años. Segundo, si se han cotizado los años necesarios para llegar al 100% y retirarse a los 65. Esa diferencia puede cambiar por completo la fecha de jubilación y la cuantía final de la pensión.