Los nacidos entre 1960 y 1966 están entrando en una franja clave para decidir cuándo pedir la jubilación. No todos los casos son iguales, pero hay un motivo por el que conviene pensárselo muy bien antes de adelantar la fecha, ya que unos pocos meses pueden cambiar el cálculo final de la pensión, los coeficientes reductores y los periodos cotizados que entran en juego.
La decisión no es menor. En 2026, la edad ordinaria de jubilación está en 66 años y 10 meses, salvo para quienes acrediten al menos 38 años y 3 meses cotizados, que pueden jubilarse a los 65. Por eso, en determinados casos, esperar unas semanas o unos meses puede servir para completar un tramo de cotización o evitar una penalización más dura.
Los meses también cuentan a la hora de calcular la pensión
Y es que la jubilación no se calcula solo por años completos. Los meses cotizados pueden marcar diferencias, especialmente cuando una persona está cerca de cumplir un requisito importante. Adelantar la retirada antes de julio puede hacer que alguien se quede a las puertas de un tramo más favorable y acabe cobrando menos durante toda la vida.

Además, si se opta por la jubilación anticipada voluntaria, entran en juego los coeficientes reductores. Estos porcentajes dependen de cuántos meses se adelante la pensión y de los años cotizados. Por tanto, jubilarse unos meses antes puede no parecer grave, pero puede traducirse en una rebaja permanente sobre la prestación.
El cálculo que cambia en 2026
La realidad es que este grupo también coincide con un momento de transición en el cálculo de la pensión. Desde 2026 empieza a aplicarse un sistema dual, en el que se compara el modelo tradicional con otro cálculo más amplio y se escoge el más beneficioso para el trabajador. Eso obliga a revisar cada caso con más cuidado.
Así pues, los nacidos entre 1960 y 1966 no deberían pedir la jubilación antes de julio sin antes hacer números. No significa que todos tengan que esperar, pero sí que deben comprobar su vida laboral, los años cotizados, la base reguladora y la posible penalización. En algunos casos, unos meses pueden separar una pensión correcta de una pérdida para siempre.