La campaña de la Renta 2026 llega con una oportunidad clave para miles de contribuyentes, ya que Hacienda permite recuperar hasta 9.000 euros si se han realizado obras en casa, pero solo en un supuesto muy concreto. Esta deducción está vinculada exclusivamente a reformas que mejoren la eficiencia energética de la vivienda, una medida recogida en la normativa vigente y pensada para incentivar el ahorro energético.
No se trata de una ayuda directa ni de un ingreso automático. Es una deducción en el IRPF, lo que significa que reduce la cantidad a pagar o incrementa la devolución en la declaración. Por eso, su impacto puede ser notable si se aplica correctamente, aunque muchos contribuyentes aún desconocen su existencia.
Tres niveles de deducción según la mejora
La normativa establece tres tramos de deducción que pasan por el 20%, 40% y 60%, en función del grado de mejora energética conseguido con la reforma. Cuanto mayor sea la reducción del consumo o la mejora en la eficiencia, mayor será el beneficio fiscal que se tenga a la hora de hacer la Declaración de la Renta.
Entre las actuaciones que pueden dar derecho a estas deducciones se encuentran el cambio de ventanas, la mejora del aislamiento térmico, la instalación de sistemas de aerotermia o la colocación de placas solares. Y es que todas estas intervenciones tienen un impacto directo en el consumo energético del hogar, lo que encaja con el objetivo de la medida de mejorar la eficiencia de los hogares en España.
El máximo beneficio: hasta 9.000 euros
El límite más alto se alcanza en el tramo del 60%, que permite llegar a una deducción máxima de 9.000 euros. Sin embargo, este nivel está reservado a actuaciones más amplias, como la rehabilitación energética de edificios completos, normalmente en comunidades de vecinos. Es decir, que no es algo especialmente habitual, aunque sí que es posible. En estos casos, la base máxima acumulada es de 15.000 euros, sobre la que se aplica el 60%. Además, este importe puede repartirse en varios ejercicios fiscales, lo que facilita su aplicación sin necesidad de concentrarlo todo en un solo año.
La realidad es que esta deducción puede suponer un ahorro muy significativo, pero exige cumplir ciertos requisitos técnicos y documentales. Así pues, revisar las obras realizadas y comprobar si encajan en estos supuestos puede marcar la diferencia en el resultado final de la declaración, evitando pagar de más y aprovechando al máximo los beneficios fiscales disponibles.
