Mientras la mayoría de pensiones en España se revalorizan cada año según el IPC, existe un colectivo de pensionistas que está experimentando aumentos mucho más elevados. Se trata de quienes reciben la pensión no contributiva, una prestación dirigida a personas mayores que no han cotizado lo suficiente para acceder a una pensión contributiva una vez se han retirado de la vida laboral.

En los últimos años, el Gobierno ha aplicado incrementos extraordinarios a estas prestaciones con el objetivo de mejorar la situación económica de los pensionistas con menos ingresos. Estas subidas se han sumado a la revalorización anual habitual, lo que ha provocado que algunos beneficiarios vean aumentos bastante superiores al del resto de pensiones.

Las pensiones que más están subiendo

Las pensiones no contributivas, gestionadas por el IMSERSO, son las que están registrando los mayores incrementos. Estas prestaciones están destinadas a personas mayores de 65 años que no han podido cotizar lo suficiente a la Seguridad Social y que además tienen ingresos muy limitados.

Un jubilado en una cafetería.  Jeff Sheldon / Unsplash
Un jubilado en una cafetería. Jeff Sheldon / Unsplash

Durante 2024 y 2025 estas pensiones ya experimentaron subidas importantes. En 2026 se mantiene esa tendencia con un nuevo incremento que, en algunos casos, supera el 10% respecto a la cuantía del año anterior. El objetivo de estas subidas es acercar el importe de la pensión no contributiva a un nivel considerado mínimo para cubrir necesidades básicas y evutar que las personas vivan en condiciones de precariedad.

El objetivo pasa por alejarse del umbral de pobreza

El Gobierno ha fijado como referencia aproximar estas pensiones al 75% del umbral de pobreza, una medida pensada para reducir la vulnerabilidad económica de este colectivo. Las personas que reciben estas prestaciones suelen tener pocos recursos y dependen casi exclusivamente de esta ayuda para cubrir sus gastos básicos. Por lo que se busca que queden más protegidos.

Por ese motivo, las pensiones no contributivas se han convertido en las que más están creciendo dentro del sistema público. Mientras otras pensiones se actualizan principalmente según el IPC, estas incorporan incrementos adicionales destinados a mejorar su nivel. Como resultado, muchos beneficiarios están viendo cómo su pensión aumenta más de un 10% en comparación con el año anterior, algo que no ocurre en la mayoría de prestaciones del sistema.