Gerard Piqué es uno de los claros ejemplos de que hay vida más allá del fútbol. Al contrario de otros deportistas de élite, que entraron en depresión cuando se retiraron, la leyenda del Barça ha continuado ocupando portadas. Y no solamente por su vida privada y por sus polémicas, sino por sus inversiones en distintas empresas, alguna de ellas tan exitosas como Kosmos, o por proyectos como la Kings League, que se hicieron famosos mundialmente.
Asimismo, el campeón de un Mundial y de una Eurocopa ya tenía negocios familiares heredados, sobre todo, en el sector inmobiliario, que ha continuado gestionando a la perfección. Esto le ha llevado a ser recordado como un empresario, más que como un futbolista, durante la etapa final de su carrera. Y también le ha permitido poder presumir de un patrimonio espectacular, que le sitúa entre los jugadores más ricos que se recuerdan recientemente.
Pero para el exmarido de Shakira, el dinero nunca ha sido una motivación. Como él mismo se ha encargado de explicar, desde que se retiró en 2022, su objetivo ha sido siempre vivir tranquilo, pero con motivaciones y objetivos, y estar distraído. Ya no siente la adrenalina que tenía cuando jugaba algún Clásico, ni cuando conquistaba algún título, así que la ha tenido que cambiar por reuniones en despachos, y por otro tipo de metas.
“He ido construyendo una vida en la que intento ser feliz, para eso estamos aquí. El dinero ayuda y te ahorra muchos dolores de cabeza, pero no es para nada lo más importante en la vida. Yo no hago negocios para ganar dinero, pero el dinero es el reflejo de tener éxito y todo el mundo quiere tener éxito", explicó Piqué en una entrevista con Forbes.
Actualmente, además de ser el propietario de la Kings League y de Kosmos, como ya hemos mencionado antes, también hay que recordar que es el presidente del Andorra, equipo que compite en la Segunda División española. Y nunca ha ocultado que en un futuro le encantaría regresar al Barça, pero para asumir la presidencia. Quién sabe si será el sucesor de Joan Laporta…
