La Sagrada Família es hoy uno de los monumentos más visitados del mundo y el símbolo arquitectónico más reconocible de Barcelona. Sin embargo, quienes la visiten dentro de medio siglo se encontrarán con una basílica muy distinta a la que millones de turistas conocen actualmente. Los expertos coinciden en que, cuando la obra esté completamente finalizada y todos los elementos del proyecto de Antoni Gaudí se hayan desarrollado, la experiencia de visitar el templo será mucho más completa.
La realidad es que la basílica todavía se encuentra en construcción, más de un siglo después de que comenzaran las obras. Aunque la estructura principal está prevista para completarse en los próximos años, muchos detalles arquitectónicos, escultóricos y decorativos continuarán desarrollándose durante décadas. Por eso, los especialistas aseguran que dentro de 50 años la obra de Gaudí estará plenamente materializada.
La fachada de la Gloria transformará la entrada al templo
Uno de los cambios más importantes será la finalización de la Fachada de la Gloria, que está llamada a convertirse en la entrada principal de la basílica. Esta parte del templo será la más monumental de todas y estará dedicada al concepto de la gloria y la eternidad, representando el camino espiritual desde la muerte hasta la vida eterna.
Cuando esté completamente terminada, esta fachada cerrará simbólicamente el ciclo arquitectónico del templo, complementando las ya existentes fachadas del Nacimiento y de la Pasión. Además, su construcción transformará el entorno urbano que rodea la basílica, especialmente el espacio frente a la calle Mallorca.
Las torres centrales cambiarán el skyline de Barcelona
Otro de los elementos que definirá el aspecto final de la Sagrada Família serán las seis torres centrales del templo. Entre ellas destacará la torre de Jesucristo, que se convertirá en la más alta de toda la basílica y también en la iglesia más alta del mundo. Esta torre culminará con una gran cruz visible desde numerosos puntos de la ciudad y contará con un ascensor de cristal que permitirá a los visitantes acceder a nuevas zonas de observación. Junto a ella se levantarán las torres dedicadas a los evangelistas y a la Virgen María, completando el diseño simbólico que Gaudí imaginó para el templo.
Así pues, aunque la basílica ya es uno de los grandes iconos de Barcelona, los expertos aseguran que su aspecto definitivo aún está por llegar. Dentro de varias décadas, cuando todas las esculturas, fachadas y torres estén completamente finalizadas, visitar la Sagrada Família será una experiencia diferente, mucho más cercana a la visión original que Antoni Gaudí imaginó hace más de cien años.
