Los expertos confirman que los nacidos entre 1990 y 2010 no se jubilarán hasta, mínimo, los 71 años

Los expertos llevan tiempo avisando de que los nacidos entre 1990 y 2010 podrían enfrentarse a una jubilación mucho más tardía que la de sus padres. Aunque la edad legal seguirá dependiendo de las reformas futuras, de los años cotizados y de la situación económica del sistema, cada vez hay más consenso en una idea: para muchos trabajadores jóvenes, retirarse antes de los 71 años puede ser muy complicado.

Y es que el mercado laboral ha cambiado por completo. Muchos jóvenes han empezado a cotizar más tarde, encadenan contratos temporales, pasan por etapas de autónomos, desempleo o salarios bajos, y eso afecta directamente a su carrera de cotización. El problema no será solo la edad legal de jubilación, sino llegar a esa edad con suficientes años cotizados para cobrar una pensión completa.

El retraso ya no depende solo de la ley

La realidad es que la edad de jubilación no se mide únicamente por lo que diga la norma en cada momento. También cuenta cuántos años ha trabajado una persona, cuánto ha cotizado y si puede permitirse dejar de trabajar antes. Para las generaciones nacidas entre 1990 y 2010, esa combinación puede ser especialmente difícil.

EuropaPress 3280654 jovenes usando ordenador
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De este modo, aunque una persona pueda jubilarse legalmente antes, quizá no le salga a cuenta hacerlo. Si no alcanza los años necesarios, puede sufrir recortes en la pensión o verse obligada a seguir trabajando para mejorar su prestación. Ahí es donde los expertos sitúan el gran problema, ya que no todos se jubilarán tarde por obligación legal, sino por necesidad económica. Además, la esperanza de vida aumenta y el sistema de pensiones necesita más años de cotización para sostenerse.

Los jóvenes deberán planificar antes

El gran cambio para estas generaciones es que no podrán esperar a los 60 años para pensar en la jubilación. Ahorrar, revisar cotizaciones, evitar lagunas largas y conocer las consecuencias de cada etapa laboral será mucho más importante que antes. También ganará peso el ahorro privado, los planes de empresa o cualquier fórmula que permita complementar la pensión pública. No porque esta vaya a desaparecer, sino porque puede no ser suficiente para mantener el nivel de vida deseado.

Así pues, los nacidos entre 1990 y 2010 tienen por delante un escenario mucho más exigente. La jubilación a los 65 años parece cada vez más lejana y, para muchos, los 71 pueden convertirse en una edad mínima real. No será igual para todos, pero la tendencia apunta claramente a trabajar más años.