Si tu Declaración de la Renta sale a devolver, la parte más importante ya está hecha, ya que significa que has pagado más de lo que te correspondía durante el año y ahora la Agencia Tributaria debe devolverte ese dinero. Aun así, conviene seguir una serie de pasos para evitar errores y entender bien el proceso.
Qué hacer justo después de presentarla
Lo primero es comprobar que la declaración se ha presentado correctamente. Una vez enviada, el sistema suele mostrar el mensaje “su declaración se está tramitando”. Esto simplemente indica que Hacienda ha recibido los datos y está verificándolos. En esta fase no tienes que hacer nada más. Es un proceso automático en el que la administración revisa que todo esté correcto antes de ordenar el pago.
A partir de ahí, puedes consultar el estado cuando quieras a través de la web de Hacienda o desde Renta WEB. Es habitual ver distintos mensajes según el punto en el que se encuentre el proceso, desde que está siendo comprobada hasta que la devolución ha sido emitida.
Uno de los aspectos que más dudas genera es el plazo. En la mayoría de los casos, si no hay errores ni comprobaciones adicionales, el dinero suele llegar en un plazo de entre una y tres semanas. Sin embargo, no todas las declaraciones siguen el mismo ritmo. Las más simples, sin deducciones complejas o múltiples pagadores, suelen resolverse antes. En cambio, aquellas que requieren más revisiones pueden tardar más tiempo. En cualquier caso, Hacienda tiene un plazo máximo legal de seis meses desde el final de la campaña para realizar el pago. Si se supera ese límite, está obligada a abonar intereses de demora automáticamente.
Errores que pueden retrasar la devolución
Aunque el proceso suele ser rápido, hay algunos detalles que conviene revisar para evitar problemas. Uno de los más importantes es la cuenta bancaria. La devolución se realiza mediante transferencia, por lo que cualquier error en el número puede provocar retrasos. También es importante estar atento por si Hacienda solicita documentación adicional. Esto no es lo habitual, pero puede ocurrir si detectan alguna discrepancia en los datos.
Si todo está correcto y no hay requerimientos, no hace falta hacer ninguna gestión adicional. Intentar reclamar o intervenir antes de tiempo no acelera el proceso. Así pues, si la Declaración de la Renta te sale a devolver, el procedimiento es bastante sencillo: presentar correctamente, revisar el estado de forma puntual y esperar. En la mayoría de los casos, el dinero llega sin complicaciones en pocas semanas, siempre que no haya incidencias.
