Miles de jubilados podrán volver a trabajar como autónomos y seguir cobrando una parte de su pensión después del último cambio aprobado por el Gobierno y publicado en el BOE. La reforma modifica la jubilación flexible y abre una puerta que hasta ahora estaba mucho más limitada, ya que una persona ya jubilada pueda reincorporarse al mercado laboral por cuenta propia, con una actividad parcial, sin perder completamente su prestación.
Y es que la medida busca adaptar la jubilación a una realidad cada vez más frecuente. Muchos pensionistas todavía tienen capacidad, experiencia y ganas de seguir haciendo trabajos puntuales, asesorías, pequeños proyectos profesionales o actividades por cuenta propia. Hasta ahora, la compatibilidad entre pensión y trabajo tenía muchos límites, pero el nuevo marco amplía las opciones.
Los autónomos entran en la jubilación flexible
La realidad es que el cambio más importante está en que los jubilados podrán volver a trabajar como autónomos a tiempo parcial y compatibilizar esa actividad con el cobro de una parte de la pensión. Según la reforma, en el caso del trabajo por cuenta propia, el pensionista podrá percibir hasta el 25% de la pensión mientras desarrolla la actividad compatible.

De este modo, no se trata de cobrar el 100% de la pensión y trabajar sin límites, sino de abrir una fórmula intermedia. El jubilado puede recuperar actividad, facturar como autónomo y mantener una parte de la pensión, siempre dentro de las condiciones previstas. Además, la reforma elimina algunas barreras anteriores, como la espera obligatoria en determinados casos, y pretende facilitar que quienes quieran volver a trabajar no tengan que renunciar por completo a su pensión.
No todos los jubilados estarán obligados ni podrán hacerlo igual
El punto clave es que esta medida no obliga a nadie a volver a trabajar. Simplemente permite que quienes quieran hacerlo tengan una vía legal más clara. Puede ser especialmente útil para profesionales con oficio, experiencia o cartera de clientes que desean seguir activos unas horas a la semana. Eso sí, conviene hacer números antes de tomar la decisión. Volver como autónomo implica alta, cotizaciones, obligaciones fiscales, facturación y posible impacto en la pensión que se cobra durante ese periodo.
Así pues, el cambio del BOE puede devolver al mercado a miles de jubilados, pero no como antes. La nueva jubilación flexible permite trabajar por cuenta propia y cobrar parte de la pensión, una fórmula pensada para quienes quieren seguir activos sin renunciar del todo a su condición de pensionistas.