Hablar de pensiones para amas de casa genera muchas dudas, especialmente porque existe la sensación de que no tienen derecho a ninguna prestación si no han cotizado a lo largo de su vida. Sin embargo, hay una realidad que muchos desconocen y que ya está recogida en el sistema público.
Sí que pueden acceder a una pensión. Pero no es automática ni universal. Por lo que hay que cumplir con unos requisitos para poder tener unos ingresos mensuales fijos.
La pensión del IMSERSO: quien puede cobrarla
En este sentido, el IMSERSO gestiona la pensión no contributiva de jubilación, una ayuda pensada para personas que no han cotizado lo suficiente a lo largo de su vida laboral. Así pues, muchas amas de casa pueden beneficiarse de esta prestación, siempre que cumplan una serie de requisitos muy concretos. El primero es la edad. Es necesario tener 65 años o más.

Además, deben acreditar ingresos bajos, generalmente por debajo de unos 7.250 euros anuales, y no convivir con familiares cuyos ingresos sean elevados. También es obligatorio residir legalmente en España durante al menos cinco años, de los cuales dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud. De este modo, no se trata de una ayuda general. Es una prestación condicionada.
Cuanto se cobra y de qué depende
A partir de ahí, la cuantía no es fija para todos los casos. La pensión no contributiva puede situarse en torno a los 469 euros mensuales en su modalidad íntegra, aunque esta cifra puede variar en función de la unidad de convivencia. Si la persona vive con familiares, la cantidad puede reducirse. En algunos casos, puede situarse alrededor de 352 euros o incluso bajar hasta cifras cercanas a los 117 euros si los ingresos del hogar son más altos. Por tanto, el contexto familiar influye directamente.
Además, esta pensión es compatible con otras ayudas en determinados casos, pero siempre dentro de unos límites económicos muy estrictos. De este modo, el sistema busca garantizar un mínimo de ingresos. Así pues, las amas de casa sí pueden acceder a una pensión gestionada por el IMSERSO, pero solo si cumplen todos los requisitos establecidos. Porque no es un derecho automático, sino una prestación diseñada para quienes realmente se encuentran en una situación de necesidad económica.