Los trabajadores nacidos entre 1960 y 1970 se encuentran en una etapa decisiva para su jubilación. Muchos ya están cerca de retirarse y otros todavía disponen de varios años para mejorar su futura pensión. Los economistas recuerdan que no basta con alcanzar el mínimo legal, ya que la cuantía dependerá tanto de los años cotizados como de las bases por las que se haya contribuido.
Para acceder a una pensión contributiva hacen falta al menos 15 años cotizados, con dos dentro de los 15 inmediatamente anteriores a la jubilación. Ese mínimo solo da derecho, con carácter general, al 50% de la base reguladora. Por tanto, cumplir 15 años evita quedarse sin prestación contributiva, pero normalmente no garantiza una jubilación cómoda.
Para jubilarse a los 65 habrá que superar los 38 años cotizados
Quienes se jubilen desde 2027 podrán hacerlo a los 65 años si acreditan 38 años y seis meses cotizados. Si no alcanzan ese periodo, la edad ordinaria será de 67 años. Además, para cobrar el 100% de la base reguladora será necesario aproximarse a 36 años y seis meses cotizados, aunque alcanzar ese porcentaje no significa recibir la pensión máxima.

La base reguladora se calcula a partir de las bases de cotización acumuladas durante los años previos al retiro. Una persona puede haber trabajado durante casi cuatro décadas y obtener una pensión modesta si cotizó habitualmente por cantidades bajas. Este problema afecta especialmente a autónomos que eligieron bases reducidas, empleados a tiempo parcial y trabajadores con periodos prolongados sin cotizar.
Cotizar más años no basta si las bases son demasiado bajas
Los economistas recomiendan revisar cuanto antes el informe de vida laboral y las bases registradas. Los nacidos en la década de 1960 tienen menos margen para corregir lagunas, mientras quienes nacieron cerca de 1970 todavía pueden aumentar años y bases. También conviene analizar si interesa retrasar la jubilación, porque continuar trabajando después de la edad ordinaria puede generar incentivos adicionales. Por eso, cotizar más tiempo ayuda, pero elevar legalmente la base durante los años que todavía quedan puede resultar igual de importante para proteger los ingresos futuros. Evitando decisiones basadas únicamente en la edad.
La realidad es que no existe una cifra única que garantice una buena jubilación. Como referencia, conviene alcanzar al menos 36 años y seis meses para aspirar al 100% de la base reguladora y 38 años y seis meses para retirarse a los 65 desde 2027. Sin embargo, la cantidad final dependerá de cuánto se haya cotizado. Dos trabajadores con los mismos años pueden cobrar pensiones muy distintas.