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Escoger el destino ideal para las vacaciones de verano no siempre es tan fácil como parece. Más allá de los paisajes de postal o de las fotografías que triunfan en las redes sociales, hay factores como la masificación turística, las temperaturas o el aumento de los precios que pueden convertir un viaje soñado en una experiencia mucho menos agradable. Así lo asegura la creadora de contenido especializada en viajes Laura Méndez, que ha compartido los cuatro países que, según su experiencia, es mejor evitar durante los meses de verano.

Destinos que la experta en viajes no recomienda escoger en verano

Méndez acumula más de 80 países visitados. Empezó a viajar con solo siete años, cuando sus abuelos la llevaron a Nueva York, y desde entonces ha convertido los viajes en su forma de vivir. En las redes sociales explica sus experiencias "sin filtros", tal como ella misma define, compartiendo tanto los aciertos como las decepciones de cada destino. En uno de sus vídeos más recientes, la viajera recomienda evitar cuatro países durante el verano por diferentes motivos. También recuerda que esto no significa que no valga la pena visitarlos, sino que es preferible hacerlo en otra época del año.

 

Albania, víctima de su propio éxito

El primer país de la lista es Albania, un destino que se popularizó especialmente después de la pandemia gracias a sus playas de aguas cristalinas, pueblos costeros y precios asequibles. Según Méndez, sin embargo, aquella realidad ha cambiado considerablemente. El aumento constante de visitantes ha provocado una elevada masificación turística durante los meses de verano. Mientras que los precios de alojamientos, restaurantes y servicios se han disparado hasta el punto de que ya no es el destino económico que era hace unos años.

Bali, demasiado visitada

El segundo destino es Bali, considerada una de las islas más espectaculares de Indonesia. Sus templos, arrozales, playas paradisíacas y el ambiente espiritual la han convertido en uno de los lugares más deseados por los viajeros. Precisamente esta popularidad es el principal inconveniente. Durante el verano, muchas de las zonas más conocidas registran una gran afluencia de turistas, con largas colas para visitar templos, carreteras congestionadas y playas llenas de visitantes. Por este motivo, la creadora recomienda optar por otros meses del año si se quiere disfrutar de la esencia de la isla.

Turquía, calor extremo y precios disparados

El tercer país es Turquía, un destino que combina historia, gastronomía y algunos de los paisajes más espectaculares entre Europa y Asia. No obstante, Méndez alerta de que las temperaturas estivales pueden superar con facilidad los 40 grados en muchas zonas, haciendo que las visitas se conviertan en una experiencia agotadora. Además, asegura que los precios han aumentado notablemente durante los últimos años, llegando incluso a multiplicarse respecto a temporadas anteriores. Por eso considera que el invierno es una época mucho más adecuada para descubrir el país.

Imagen de un lugar de Albania

Italia, un destino precioso... pero saturado

El último país de la lista es Italia, uno de los grandes reclamos turísticos del Mediterráneo. Roma, Venecia, Florencia, la Costa Amalfitana o la Toscana atraen a millones de visitantes cada año gracias a su patrimonio histórico. Así como sus paisajes y una gastronomía reconocida en todo el mundo.

Las inevitables aglomeraciones del verano

Aun así, el verano es también la época de máxima afluencia turística. Las colas en los principales monumentos, los precios más elevados y las altas temperaturas hacen que, según la experta, sea mucho más recomendable visitar el país durante la primavera. Una buena época también es el otoño, cuando el clima es más agradable y hay menos aglomeraciones.

Para Laura Méndez, el mejor viaje no es necesariamente el que se hace en el lugar más popular, sino aquel que permite descubrir un destino con tranquilidad. Escoger bien la época del año puede marcar la diferencia entre unas vacaciones memorables o una experiencia condicionada por el calor, las multitudes y los precios desorbitados.