Los trabajadores con hijos menores de 12 años tienen derecho a pedir una reducción de jornada para cuidar de ellos. No es un favor de la empresa ni una concesión voluntaria, sino un derecho recogido en el Estatuto de los Trabajadores. La clave está en que el menor esté a cargo del trabajador y que la reducción se solicite dentro de la jornada ordinaria.
Y es que muchas familias desconocen que este derecho puede pedirse aunque el contrato sea indefinido, temporal, a jornada completa o incluso aunque el trabajador lleve poco tiempo en la empresa. La reducción no depende de la antigüedad, sino de la necesidad de cuidado y del cumplimiento de los requisitos legales. Eso sí, implica una reducción proporcional del salario.
Cuánto se puede reducir la jornada
La norma permite reducir la jornada entre un mínimo de una octava parte y un máximo de la mitad. Es decir, una persona puede reducir una parte pequeña de su horario diario o llegar hasta el 50% de la jornada si lo necesita. De este modo, un trabajador que haga ocho horas diarias podría pedir trabajar siete horas, seis, cinco o incluso cuatro, siempre dentro de los límites previstos. La concreción horaria corresponde inicialmente al trabajador, aunque pueden existir límites derivados del convenio o de razones organizativas justificadas.
Además, se trata de un derecho individual. Esto significa que pueden pedirlo tanto el padre como la madre. La empresa solo puede limitar el ejercicio simultáneo si ambos trabajan en la misma compañía y existen razones organizativas objetivas.
Cómo se solicita a la empresa
Lo habitual es presentar un escrito a Recursos Humanos indicando la fecha de inicio, el porcentaje de reducción y el nuevo horario solicitado. En general, se recomienda avisar con al menos 15 días de antelación, salvo que el convenio establezca otro plazo. Uno de los puntos más importantes afecta a la cotización. Durante los primeros tres años de reducción por cuidado de menor de 12 años, las cotizaciones se computan incrementadas hasta el 100% como si se hubiera mantenido la jornada completa a efectos de prestaciones como jubilación, incapacidad permanente o muerte y supervivencia.
Así pues, los trabajadores con hijos menores de 12 años pueden pedir esta reducción para conciliar sin depender de la voluntad de la empresa. La nómina baja en proporción a las horas reducidas, pero el derecho existe y conviene solicitarlo por escrito para evitar problemas.
