La declaración de la renta es, para muchos contribuyentes, un trámite rutinario que se resuelve confirmando el borrador en pocos minutos. Sin embargo, pequeños detalles dentro del formulario pueden marcar una diferencia notable en el resultado final. Existen casillas que, cuando se aplican correctamente y se cumplen los requisitos, pueden incrementar de forma significativa el importe que Hacienda devuelve.

La clave no siempre reside en grandes cambios fiscales ni en situaciones extraordinarias. En la práctica, el resultado de la declaración depende en gran medida de revisar con atención determinados apartados que suelen pasar desapercibidos. Deducciones, gastos o beneficios autonómicos pueden alterar por completo la liquidación del impuesto.

Donaciones, gastos y vivienda: los grandes olvidados

Entre las casillas más relevantes destaca la vinculada a las donaciones. Los contribuyentes que hayan realizado aportaciones a ONG o fundaciones pueden aplicar deducciones que impactan directamente en la cuota del IRPF. Este tipo de beneficios fiscales, aunque ampliamente regulados, continúan siendo uno de los elementos menos revisados por muchos declarantes. Otro apartado fundamental es el de los gastos deducibles asociados a los rendimientos del trabajo. Determinados conceptos permiten reducir la carga fiscal, lo que puede traducirse en una mayor devolución. La revisión de estos campos resulta especialmente relevante en declaraciones aparentemente sencillas.

La Agencia Tributaria atiende a los contribuyentes para realizar la declaración de la renta. Foto @Haciendagob

La vivienda constituye otro foco habitual de errores o descuidos. En determinadas circunstancias, el alquiler de la vivienda habitual permite aplicar beneficios fiscales que modifican el resultado. Las deducciones autonómicas, en particular, introducen variaciones que no todos los contribuyentes conocen.

Casillas que pueden cambiar el resultado final

Existen además casillas destinadas a deducciones específicas que, en función de la situación personal del contribuyente, pueden transformar una declaración a pagar en una a devolver. El impacto de estos ajustes no siempre es menor y depende directamente de comprobar si se cumplen los requisitos establecidos. El resultado final de la declaración refleja el equilibrio entre ingresos, retenciones y deducciones. Cuando estas últimas se aplican correctamente, la diferencia económica puede ser relevante. Por ello, confirmar el borrador sin una revisión mínima puede implicar perder oportunidades de ahorro fiscal.

Así pues, la declaración de la renta no es únicamente un cálculo automático. Pequeños ajustes pueden generar diferencias de cientos de euros. Así pues, revisar con calma determinadas casillas puede convertirse en una de las decisiones más rentables dentro de la gestión financiera anual de muchos contribuyentes.