Muchos trabajadores en España pueden llevarse una sorpresa muy agradable en esta campaña de la Declaración de la Renta, pero solo si están atentos a todos los detalles del borrador. Asesores fiscales están alertando de una deducción de hasta 340 euros que no se aplica automáticamente y que, si no se marca, se pierde y no se aprovecha.

La medida, introducida en la normativa reciente, está pensada para beneficiar a rentas bajas y medias, un colectivo que representa a millones de contribuyentes.

Una deducción pensada para sueldos bajos

Esta deducción está dirigida principalmente a trabajadores con ingresos inferiores a 18.276 euros brutos anuales. Es decir, afecta especialmente a quienes cobran el salario mínimo o tienen sueldos ajustados. El importe máximo es de 340 euros, pero no todos los contribuyentes recibirán esa cantidad íntegra. Aquellos que ganan hasta 16.576 euros pueden aplicarla completa. A partir de esa cifra, la deducción se reduce progresivamente.

Se inicia la campaña de la Renta 2024. Europa Press
Se inicia la campaña de la Renta 2024. Europa Press

Por ejemplo, un trabajador con unos ingresos de 17.000 euros podría beneficiarse de una deducción aproximada de unos 255 euros. Todo depende del nivel exacto de ingresos y de si cumple el resto de requisitos, como no superar los 6.500 euros en otras rentas. Aquí está el punto clave que están denunciando los expertos: la Agencia Tributaria no incluye esta deducción automáticamente en el borrador, pese a tener los datos necesarios.

Esto obliga al contribuyente a revisar su declaración manualmente. Si no se accede a la casilla correspondiente y se activa la deducción, el sistema no la aplica y se queda en nada. Por eso, los asesores fiscales están insistiendo en la importancia de no aceptar el borrador sin revisarlo. Es un error habitual que puede suponer perder dinero.

Cómo aplicar la deducción correctamente

El proceso es sencillo, pero requiere que se preste atención. Hay que acceder a Renta WEB, entrar en el apartado de deducciones generales y buscar la opción correspondiente a rendimientos del trabajo. Una vez dentro, se deben introducir los ingresos anuales. A partir de ahí, el propio sistema calcula automáticamente la cantidad que corresponde.

No es un trámite complejo, pero sí que es imprescindible. Sin ese paso, la deducción no se activa. Así pues, esta ayuda fiscal puede suponer un alivio importante para muchos trabajadores, pero no es automática. La clave está en revisar bien la declaración y asegurarse de que se aplica. En caso contrario, esos hasta 340 euros se quedan por el camino sin que el contribuyente se dé cuenta.