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El tendedero plegable de toda la vida, aquel que durante décadas ha ocupado comedores, pasillos o habitaciones cuando tocaba hacer la colada, tiene los días contados. Las nuevas tendencias en interiorismo apuestan por soluciones mucho más discretas, funcionales e integradas dentro de la vivienda. Dejando atrás un elemento que muchos expertos consideran uno de los principales responsables de lo que llaman "ruido visual". Sin duda, ha llegado el momento de decirle adiós al tendedero tradicional: esta es la nueva tendencia que arrasa.

La nueva era de los tendederos de ropa

Durante el verano, la ropa se seca con más rapidez gracias a las altas temperaturas. Pero encontrar un espacio adecuado para tenderla sigue siendo un quebradero de cabeza en muchas viviendas, especialmente en pisos pequeños. El problema no es solo la falta de espacio, sino también el impacto estético que genera el tendedero tradicional. La razón es que a menudo acaba instalado en medio del comedor o de una estancia principal.

Tendedero vertical

Según varios profesionales de la decoración de interiores, la tendencia actual es apostar por sistemas que pasen desapercibidos. Entre las opciones mejor valoradas destaca el tendedero de techo, que se puede elevar cuando no se utiliza y queda prácticamente oculto. También ganan protagonismo los modelos retráctiles o plegables instalados en balcones, terrazas o lavaderos, así como los sistemas tipo acordeón que se integran en la pared.

Otra alternativa cada vez más habitual es la torre multinivel con ruedas. Este modelo aprovecha el espacio en vertical, permite tender una gran cantidad de prendas ocupando una superficie reducida y se puede desplazar fácilmente según las necesidades. Los tendederos colgantes compactos también se han consolidado como una buena opción para prendas pequeñas, ropa interior o ropa tendida con perchas.

Más allá de la estética

Más allá del aspecto visual, los expertos recuerdan que los tendederos tradicionales colocados dentro de casa también contribuyen a aumentar la humedad ambiental. Un factor que puede favorecer la aparición de condensación o moho si la ventilación no es adecuada. Los interioristas recomiendan, además, organizar el proceso de lavado para que la ropa seca no permanezca durante horas o días en el tendedero. El consejo es recogerla tan pronto como sea posible y guardar el tendedero inmediatamente después de su uso, evitando que continúe ocupando espacio innecesariamente.

Tendedero vertical edihome

Esta evolución sigue la misma línea que ya afectó a los antiguos tendederos exteriores fijados a las fachadas, cada vez menos presentes en muchos edificios. El objetivo es conseguir viviendas más ordenadas, funcionales y visualmente limpias, donde cada elemento tenga una función práctica sin interferir en la armonía de los espacios. Todo apunta a que los sistemas compactos, ocultos y verticales marcarán el futuro de la colada en los hogares.