La campaña de la Renta deja cada año la misma sensación en muchos contribuyentes, ya que mientras unos reciben dinero, otros tienen que pagar. Y es que no siempre depende solo del sueldo o de la situación familiar. Los expertos fiscales apuntan a un factor clave que explica esta diferencia, como lo es el lugar de residencia de cada uno. En este sentido, vivir en Catalunya o en Comunidad de Madrid puede cambiar por completo el resultado final de la declaración.

Y es que el IRPF no es un impuesto uniforme en todo el país. Y es que, aunque existe una base estatal común, cada comunidad autónoma tiene margen para modificar parte de su estructura. Esto influye directamente en lo que finalmente paga cada contribuyente.

Tramos distintos y mayor presión fiscal en Catalunya

Uno de los elementos más determinantes son los tramos autonómicos del IRPF. En Catalunya, los tipos impositivos suelen ser más elevados, especialmente en rentas medias. Esto implica que el impuesto total que corresponde pagar es mayor. Por el contrario, Comunidad de Madrid mantiene una política fiscal más baja en esos mismos tramos. El resultado es que, con ingresos similares, el contribuyente madrileño suele tener una carga fiscal menor.

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Tu comunidad hace que pagues más o menos.

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La realidad es que esto impacta directamente en la declaración. Si las retenciones aplicadas durante el año no están perfectamente ajustadas, en Catalunya es más habitual que el resultado salga a pagar, mientras que en Madrid es más frecuente que salga a devolver.

Deducciones y retenciones son la clave del resultado final

Otro factor relevante son las deducciones autonómicas. Madrid ofrece más ventajas fiscales en ámbitos como vivienda, familia o educación, lo que reduce la cantidad final a pagar. En Catalunya también existen deducciones, pero suelen ser más limitadas o con requisitos más estrictos. A esto se suma un elemento que muchos pasan por alto: las retenciones. La Agencia Tributaria calcula el resultado final en función de lo que realmente debes pagar y lo que ya te han retenido.

Si una empresa aplica retenciones estándar sin tener en cuenta la situación personal, como tener dos pagadores, ingresos variables o deducciones no comunicadas, es más fácil que el resultado no cuadre. Y en comunidades con mayor carga fiscal, ese desajuste se traduce en tener que pagar. Así pues, la diferencia entre pagar o recibir dinero en la Declaración de la Renta no es casual. Depende de los tipos autonómicos, las deducciones y, sobre todo, de cómo se han aplicado las retenciones a lo largo del año.