Los abogados laboralistas están lanzando una advertencia clara, ya que jubilarse unos meses antes de tiempo puede convertirse en uno de los errores más caros para un trabajador. No es una exageración. En muchos casos, la diferencia puede alcanzar hasta 3.000 euros al año y no durante un tiempo limitado, sino para toda la vida.

La clave está en cómo funciona el sistema de la Seguridad Social, donde adelantar la jubilación implica aplicar penalizaciones permanentes sobre la pensión, que acaban causando un importante perjuicio económico a lo largo de los años.

Un recorte pequeño que se vuelve permanente

Cuando un trabajador decide jubilarse antes de la edad legal, se le aplican los llamados y temidos coeficientes reductores. Estos porcentajes reducen la pensión mensual en función del tiempo que se haya adelantado la jubilación. Aunque pueda parecer una rebaja pequeña, por ejemplo, entre un 4% y un 5% por adelantar seis meses, el impacto real es mucho mayor de lo que parece.

En una pensión de 1.500 euros, ese recorte puede suponer perder más de 800 euros al año. En pensiones más altas, la cifra supera fácilmente los 1.000 euros anuales. Y si el adelanto es mayor, la pérdida puede acercarse o incluso superar los 3.000 euros cada año. Lo más importante: esa reducción es permanente. No se recupera nunca.

Por qué muchos trabajadores caen en este error

El problema es que muchos trabajadores infravaloran el impacto que tienen esos coeficientes. Pensar que por unos meses no pasa nada es uno de los errores más comunes. La realidad es que cada mes cuenta. Adelantar la jubilación no solo reduce la pensión, sino que lo hace de forma irreversible. Además, en algunos casos, jubilarse antes también impide alcanzar el 100% de la base reguladora, lo que agrava aún más la pérdida. Esto es especialmente relevante para quienes están a pocos meses de cumplir los años necesarios o tienen pensiones medias o altas, donde cualquier porcentaje se traduce en más dinero.

Los abogados insisten en la importancia de planificar bien el momento de la jubilación. Revisar los años cotizados, hacer simulaciones y valorar si realmente compensa adelantar el retiro son pasos clave. En muchos casos, retrasar la jubilación solo unos meses puede suponer miles de euros más al año durante toda la vida. Así pues, la decisión de cuándo jubilarse no es menor. Un pequeño adelanto puede parecer irrelevante, pero sus efectos económicos son duraderos. Y en un sistema como el actual, cada mes cuenta más de lo que parece.