Clima tenso en Gràcia, entre críticas por el modelo de fiesta mayor. Hace dos semanas supimos que al menos seis calles engalanadas habían recibido quejas de residentes y nuevos comercios pidiendo que se anulen las actividades nocturnas, hecho que generó la respuesta de la Fundació Festa Major de Gràcia. En un comunicado, la entidad aseguró que el objetivo final de estas críticas que apelan al descanso y a otras discrepancias "legítimas" es, al fin y al cabo, "parar la fiesta o cambiar su modelo". Ahora, la comisión de la calle la Perla ha denunciado un sabotaje que "llega en un momento en que el modelo de Festa Major de Gràcia está recibiendo una ofensiva por parte de algunas vecinas y colectivos que bajo un discurso aparente de defensa del barrio, plantean medidas que van mucho más allá de corregir problemas concretos". Si bien reconocen quejas la suciedad, los orines, los botellones, los ruidos fuera de horario y otras situaciones incívicas, no aceptan que estos problemas "se utilicen para hacer una enmienda a la totalidad de la fiesta". "Propuestas como restringir el horario de las actividades o expulsar las comisiones de las calles (...) son medidas que condenan la Festa Major a la desaparición", concluyen.